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Caminando por la historia – Crónica Diario AM 04/11/2019

Caminando por la historia – Crónica Diario AM 04/11/2019
errante

Nuevamente aparezco por estos lados para narrarles algo que por lo menos a mí me parece interesante o al menos jocoso. No, no se  ilusionen que no hablaré de lo mal que le va al líder en Liga y puntero de su grupo en Champions. Es cierto que casi siempre que entra en la cancha parece un suplicio en el que las piernas acéfalas van para todos lados en un caos aburrido que por ahora ha sido suficiente para que los amos y señores de la directiva rindan pleitesía a un DT que se ve más dormido que despierto durante los partidos. Afortunadamente tenemos a todo un Barca B que no quiere hacerle daño al próximo presidente del Club y prefiere empatar contra el FC Andorra.

Mientras esto sucede a casi nadie le importa que se esté celebrando el mundial sub-17 donde todas las selecciones de Conmebol junto con España han pasado a segunda fase. Ahora queda ver en un par de encuentros fratricidas, cuales son las selecciones sudamericanas que superan los octavos de final.

De todas formas, ya ven como me pierdo cada vez que decido escribir por estos lares, lo que me pareció curioso fue lo que observé durante mi visita al Museo del Fútbol que se encuentra en Sao Paulo, Brasil. Aclaro que este no es el museo de la federación brasileña pues ese se ubica en Rio de Janeiro. Sin embargo, eso pasa a ser detalle menos al momento de caminar por la exhibición del máximo ganador de mundiales que también lleva el manto de ser el peor anfitrión – en términos de goleadas o cumplimiento de expectativas de los expertos – en un mundial. Recuerden que pocos le daban muchas oportunidades a Sudáfrica en el 2010 y que según Televisa de México junto a Univisión y Telemundo en los Estados Unidos el equipo a batir en ese grupo era México y los otros tres eran simples acompañantes del Gigante de la Concacaf. Igual la historia de ese grupo se escribió celeste…

Lo que me llamó la atención del museo fue su sala inicial interactiva donde se podía escuchar narraciones de los goles más extraordinarios y significativos de la historia del futbol brasileño. También había numerosos videos de antiguos protagonistas antes olvidados ante la mercadotecnia de Cristiano Ronaldo, el humo de Eric Wynalda, la poderosísima cuauctemiña y la tontería maradoniana de que a la altura hay que regatearla para almorzarse seis goles. Todas acciones y verborrea que hace palidecer al más inocente hincha cuando observa los movimientos de Zico, contempla la artillería de Romario y escucha las palabras de un Sócrates ante la dictadura. Obviamente no se puede olvidar la triste historia del más grande de todos: Garrincha. Si ese jugador inocente con una pierna más larga que otra, que impulsa a Brasil a ganar el mundial del 1966 y al que un tal Pelé le dio la espalda y los mal hablados hasta afirman que lo traicionó.

Luego viene una sala de cuadros y retratos que evocan los momentos más relevantes de la primera mitad del Siglo XX y finales del Siglo XIX. Allí entre fotografías de numerosos equipos surgían como gemas las referentes al futbol femenino. Desde el primer partido registrado en Inglaterra como la envidia de unos hombres a los que se les ocurre la estúpida idea de prohibir la práctica de este deporte por féminas. ¿De cuántas Mia Hamm, Martas o Rapinoe nos habremos perdido?

Tanto en esta sala como en la anterior, la música alegre y las risas rodean la exhibición. El baile se siente en el ambiente, esa pasión por bailar hasta parece contagiosa, hasta que se pasa a la próxima exhibición en un salón oscuro, sombrío donde lo único que se escucha es un latido que cada vez va más rápido hasta que estalla en el momento que Barbosa no puede parar el gol de Alcides Ghiggia y Uruguay impone el color celeste en el Maracaná.

De ese lugar sombrío se pasa a la exhibición de todos los mundiales, con lo referente al del 1950 casi escondido en una esquina detrás de una columna. Los otros con numerosas fotos y visualmente atractivo hasta que vemos el del 2014 con fotos de jugadores de Colombia, Alemania, Algeria, Argentina, España y obviamente Brasil, entre otros. Lo curioso es que casi imposible saber quién elimino al anfitrión o la cantidad de goles. Un breve video hacía referencia a ese partido luego de mostrar otras incidencias del torneo.

La próxima sala nos mostraba cosas más típicas como diferentes tipos de futbolín o cosas que se usan como pelota de futbol cuando una verdadera no está disponible. El tramo final lo constituía una tienda donde todo estaba caro pero se podían comprar las camisetas no originales de todos los equipos que han salido campeones del mundo. Como siempre, la primera en figurar era la de Uruguay.

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