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El Fantasma de Fabio Capello – Crónica Diario AM 17/05/2017 (by Luca Garzeli).

El Fantasma de Fabio Capello – Crónica Diario AM 17/05/2017 (by Luca Garzeli).
ColaboradoresDAM

¡Buenas DAMistas! Hoy os dejo con una nueva colaboración de Luca Garzeli.

9 de Junio de 2007. Raúl Tamudo enmudece al Camp Nou anotando su 2º gol de la tarde en el minuto 90 de la 37ª jornada liguera y rascando un punto histórico a favor del Real Madrid. Paralelamente en Zaragoza, unos segundos antes Van Nistelrooy anota el gol del empate del conjunto madridista en La Romareda, y vuelve a poner al Real Madrid líder a falta de de una sola jornada. El Madrid aún no era campeón, pero el conjunto blanco dio la vuelta de honor en la Romareda aquella misma tarde, con Ramón Calderón festejando su primer título como presidente. Así no, Calderón.

Se cumplen 10 años de aquella liga, bautizada como “la liga de las remontadas”, donde el Real Madrid hizo gala de uno de sus mejores intangibles: el poder de reacción. Pese a que los recientes títulos barcelonistas han hecho olvidar, en parte, aquella trágica temporada, un servidor, con gusto bastante pronunciado por las efemérides, no puede evitar recordar todo lo que pasó (y cómo pasó) aquella temporada 2006/2007. Este fin de semana es el conjunto de Zidane el que, con permiso del Celta, tiene la presión de culminar una temporada en la que siempre ha ido por delante en la clasificación. Las diferencias entre aquél año y éste son notorias, pero también hay algunos paralelismos. Vamos a tener que remontarnos unas temporadas atrás para dibujar la trayectoria de nuestro protagonista de hoy, actor secundario de dos de los momentos más fastuosos de la historia azulgrana.

FABIO CAPELLO, EL HEREDERO DE ARRIGO SACCHI

Fabio Capello fue el afortunado heredero del Milan que construyó Arrigo Sacchi, en su llegada como entrenador principal al conjunto rossonero en el año 1991. La liga de 1988, tras 10 años de sequía en Italia y 2 Copas de Europa ganadas de forma consecutiva en los años 1989 y 1990, hicieron de aquél equipo uno de los mejores de la historia del fútbol. Los Van Basten, Donadoni, Ancelotti, Rijkaard, Maldini, Baresi, Gullit y compañía destrozaron en las semifinales de 1989 a la Quinta del Buitre en San Siro, con un 5-0 memorable en lo que sería, a la postre, la segunda orejona en la historia del Milan, que acabó demoliendo 4-0 al Steaua en el partido final de la competición. Vendría la tercera, al año siguiente, esta vez en un ajustado 1-0 con gol del Frank Rijkaard al Benfica de Sven-Goran Eriksson. Tras aquella hazaña, que aupó a Sacchi a la selección italiana, en 26 años ningún equipo que sido capaz de volver a ganar 2 Copas de Europa consecutivas.

Y llegó Capello. En su primera temporada destronó a una Sampdoria que sería finalista de la máxima competición continental en 1992, para acabar ganando el título liguero sin perder un solo partido y anotando casi el doble de goles que cualquier equipo en aquella temporada. Parecía que el Dream Team ya tenía competidor. Y tanto que lo tenía. En la temporada 1992/1993, el FC Barcelona no pasó de la 2ª ronda de la competició, al caer ante el CSKA Moscow en su propio estadio, en una derrota de ciencia ficción: el conjunto de Cruyff empató a 1 en Rusia y ganaba 2-0 en el minuto 30 de partido en el encuentro de vuelta en casa. El equipo ruso anotó 3 goles en 15 minutos para dejar helado al Camp Nou y apear al campeón de la competición. El CSKA Moscow no volvió a ganar un partido de los 6 que jugó en aquella Copa de Europa. Todo lo contrario que el Milan, que se plantó en la final ganando los 8 encuentros de aquél año, antes de caer (también por 1-0) ante el Olympique de Marseille.

Sorprendente desenlace para un Milan, reforzado con Papin, Boban o Savicevic, que volvía a conquistar la liga italiana por segundo año consecutivo.

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Tras la famosa Liga de Riazor, el Barcelona se presentó en Atenas para enfrentarse al equipo más defensivo de la historia del fútbol. Yo, ciertamente, no recuerdo si por aquella época se tenía constancia de lo que era aquél Milan, pero sus números asustan: ganaron su tercera liga consecutiva anotando 36 goles en 34 partidos (la mitad de los que necesitaron para ganar la liga de 1992) y recibiendo 15. La derrota ante el Marseille y la marcha de Marco Van Basten habían obsesionado a Fabio Capello con la faceta defensiva. Nadie fue capaz de marcarle un gol a aquél Milan en los 7 primeros partidos de Serie A, y Sebastiano Rossi acabó 22 veces con la puerta a 0 en lo que sería el fin del dominio milanista en la competición local. En los 10 partidos europeos que el Milan de Capello jugó aquella temporada, mantuvo la puerta a 0 en 7 de ellos antes de llegar a la final. Por su parte, el Barcelona ya tuvo que tirar de épica para levantar un 3-1 en Ucrania, en una de las remontadas más recordadas de la historia del conjunto azulgrana, en las catalogadas como nits màgiques, para acabar venciendo 4-1 en la vuelta.

Aquella remontada memorable, la victoria 3-0 en semifinales ante el Oporto de Bobby Robson (con Vítor Baía o Fernando Couto en el equipo) y la cuarta liga consecutiva, hicieron creer al Barcelona que era posible vencer a aquella máquina italiana. No lo era, de ninguna de las maneras. El Barcelona fue aniquilado por 4-0, en lo que se conoce como la muerte del Dream Team. Michael Laudrup, que al año siguiente fue contratado por el Real Madrid, no fue convocado para aquél partido al tener que descartar Cruyff a uno de los 4 extranjeros que tenía en plantilla, perdiendo la oportunidad de intentar ganar al equipo en el que estaba su hermano Brian Laudrup. “Esto fue la perfección”, declaró el técnico italiano en la finalización del encuentro. Massaro, Savicevic, Desailly… yo, ciertamente, no sabía ni por dónde me venían. 30 minutos de presión alta, verticalidad, intensidad (los goles italianos vienen por recuperación de balón en la zona defensiva del Barcelona) para ponerse 4-0 en el minuto 59 y, en general, la sensación de que 5 años después, el Milan, tras hacerlo en los 80, había vuelto a enterrar en los 90 al otro gran dominador del fútbol español de la época.

Tras volver a llegar a la final de 1995, y ser derrotados 1-0 again por el Ajax de Van Gaal, con el cual ya había perdido a 0 los 2 partidos de Fase de Grupos de ese año y que fue, junto al AEK, el único equipo que consiguió anotarles un gol en los 11 encuentros de Champions que el conjunto italiano disputó en aquella edición, el Milan no pudo tomar parte en la Copa de Europa de 1996 (al no revalidar el título liguero). Esa copa que acabó ganando la Juventus al mismo Ajax, cerraba el telón de la temporada de clubes de 1996, y Fabio Capello se despedía del Milan ganando un total de 4 ligas, incluyendo la de ese mismo año y 1 Copa de Europa, siendo finalista en 3 de ellas.

FABIO CAPELLO en LA ERA LORENZO SANZ

El Real Madrid, que aquella temporada fue derrotado por la Juventus en Cuartos de Final de la competición y aún tenía fresca la manita rossonera de años atrás, decidió poner fin a una etapa de 6 años ganando únicamente la Copa del Rey de 1993 y la liga de 1995. Lorenzo Sanz, presidente del Real Madrid entre 1995 y el año 2000, tras una época de fichajes poco acertados con los Petkovic, Freddy Rincon o Quique Flores, hizo 6 de las mejores contrataciones de la época: Bodo Illgner, Christian Panucci, Roberto Carlos, Clarence Seedorf, Davor Suker y Predrag Mijatovic. Casi nada. Fabio Capello llegaba al club blanco ya avisando de que “me han contratado para ganar, no para dar espectáculo”. Y el que avisa no es traidor.

Tras la estela de Cruyff, en el Barcelona se había instaurado el gusto por el buen fútbol pero, obviamente, no se quería renunciar a las mieles de la victoria. El sobresaliente Barcelona de 1997 dirigido por el gran Bobby Robson, que había realizado fichajes importantes como Giovanni, Laurent Blanc o el mismo Ronaldo (Ronaldo el gordo, pero cuando era delgado), se quedó a las puertas de un triplete de Copa, Recopa y Liga, perdiendo el tren de esta última competición en una extraña tarde de Junio en el Rico Pérez ante el Hércules. Un Barcelona sin Ronaldo (pero con Amunike) se dejaba una liga en la que anotaba más de 100 goles y divertía a sus aficionados con partidos como el 5-4 copero ante el Atlético de Madrid, el 1-5 al Compostela con aquél gol de ciencia ficción de Ronaldo, o la victoria 2-5 en el Calderón ante el vigente campeón. El Real Madrid no participó aquél año en competiciones europeas al haber quedado 6º en la liga de 1996, y eso permitió a Capello explotar a todas sus estrellas en los 42 encuentros de liga: Raúl marcó 22 goles, Suker 29 y el Bernabéu fue inexpugnable aquella temporada. Pese al estilo más ofensivo de esa plantilla, Capello no pudo evitar algunos encuentros al más puro estilo italianini, acabando el Real Marid en el top 5 de equipos con más 0-0 de aquella liga. Al terminar la temporada 1996/1997, después de un año absurdo donde el sub-campeón de liga estaba extasiado con su equipo y el campeón estaba hasta las narices de su entrenador, tras una larga guerra Lorenzo Sanz – Fabio Capello y, después de declarar que “con el equipo que tenemos no podemos jugar mejor”, el técnico italiano se volvió enfadado a su Milan de toda la vida. Con el equipo que tenemos, dijo. Yo ya había visto todo lo que tenía que ver y leído todo lo que tenía que leer. Al año siguiente aquél EQUIPAZO (los citados fichajes + Fernando Hierro, Fernando Redondo y un Raúl González emergente) salió campeón de Europa venciendo a la Juventus en la final, con Jupp Heynckes de entrenador, en lo que sería la 7ª Champions blanca, troleando además a Capello, ya que el técnico italiano exigió en su estancia en Madrid la contratación de Christian Karembeu, el cual no llegó hasta la temporada siguiente. Por desgracia, esa no iba a ser el último encuentro del Barcelona con Fabio Capello ni del Real Madrid con la Vecchia Signora.

FABIO CAPELLO en LA LIGA DE LAS REMONTADAS

La vuelta de Fabio Capello al Real Madrid, 10 años después de aquello, hay que entenderla desde el punto de vista del club merengue. Siempre, después de una crisis o después de una época gloriosa de su eterno rival, el Real Madrid contrata a un entrenador resultadista para calmar las ansias de sus seguidores, en lugar de hacer un proyecto largoplacista. Pasó en 1996 tras el Dream Team, pasó en 2006 tras la 2ª Champions del Barcelona, y pasó en 2010 tras el sextete del Barcelona de Pep Guardiola. Además, hay que señalar que (leer esto con voz de Josep Pedrerol) tras el fin de la era Galáctica, Florentino Pérez, el ser superior, el constructor de sueños, abandonó el barco madridista, cansado, extenuado de tantos éxitos deportivos campeando por España. Y Ramón Calderón, un triste becario de la entidad, suplantó al presidente. Florentineza yo, yo lo daría todo por vos, usted es perfecto, es un semi-dios, y eso que no soy del Madrid (fin de la voz en off de Pedrerol).

Dentro de todas las cosas extrañas que este personaje hizo en el Real Marid, al menos, hizo una bien, que fue traer de vuelta a Fabio Capello. Siendo sinceros, aquél Madrid post Del Bosque que llevaba sin ganar un título en los últimos 3 años, necesitaba un entrenador con personalidad, tras los Luxemburgo (cuadrado mágico), López Caro (humildad y sacrificio), García Remón (el Gato blanco) y Queiroz (la excelencia). Y tras hacer campeonas a la Roma y a la Juventus en 3 Scudettos más del técnico italiano (que fue odiado en Madrid, odiado en Roma y señalado en Turín tras el escándalo de amaño de partidos que descendió a la Juve a la Serie B en 2006), Capello volvió a asumir el reto.

Evidentemente, había que enjoyar a un ilustre como Fabio, y Calderón trajo a Cannavaro, Ruud Van Nistelrooy y Juan Antonio Reyes. También trajo a Marcelo y Sergio Ramos, los dos únicos jugadores que aún sobreviven desde entonces en el club blanco. Claro que, también llegaron al equipo Emerson, Diarra, Gago e Higuaín, por lo que la nota final en el balance de fichajes de aquél año es bastante interpretable. Capello se trajo de la Juve a Emerson y Cannavaro, lo cual provocó la ira del equipo bianconeri, que veía como era saqueado por los grandes de Europa tras su descenso administrativo. La idea del técnico transalpino, que cada vez me recuerda más al clásico padre español de la Dictadura, recto y con unos pilares de enseñanza tan inamovibles como cuestionables, no había variado en los 10 últimos años. Señaló que “el fútbol de ataque total era un método anticuado y que lo que de verdad importaban eran los resultados”. Yo señalo que espero que disfrutase viendo al Barcelona de Guardiola mientras intentaba enseñar “fútbol clásico” en Inglaterra y Rusia.

Total, que en la primavera de 2007, el conjunto blanco aburría a las ovejas. Desde Diciembre, el equipo madridista sólo había ganado 5 de los últimos 18 encuentros, siendo eliminado de la Copa del Rey por el Betis y de la Champions por el Bayern Munich, en la eliminatoria en la que Mark Van Bommel se disfrazó de Giovanni y protagonizó el recordado corte de mangas al Bernabéu. Tras aquella derrota en Alemania, el Rea l Madrid viajó a Barcelona con un bagaje de 32 goles a favor en 25 jornadas (Capello…) y acabó empatando a 3, en un encuentro loco que significó el primer hattrick de Leo Messi con el Barcelona, culminado por un gol en el minuto 90. Salvó Messi un punto para el Barcelona pero, tras aquella noche, el Real Madrid seconvirtió en otra cosa ajena a lo que su entrenador pretendía (y ajena a todo en lo que Capello creía futbolísticamente), y sólo dejó escapar 4 puntos de los 34 que quedaban para ganar una liga inverosímil.

 

Jornada 31: Real Madrid 2-1 Valencia.

Gol de Sergio Ramos en el minuto 71.

Jornada 33: Real Madrid 3-2 Sevilla.

Gol de Van Nistelrooy en el minuto 61 y de Robinho en el 77. El Sevilla acabó ese partido con 9 hombres.

Jornada 34: Real Madrid 4-3 Espanyol.

El conjunto de Ernesto Valverde ganaba 1-3 al descanso. Raúl, Reyes e Higuaín, en el minuto 88, remontaron el encuentro.

Jornada 35. Recreativo 2-3 Real Madrid.

Esta vez 0-2 ganaba el Madrid en el minuto 70. El Recreativo empata en el 85 y, en el 90, Roberto Carlos da la victoria a los blancos.

Jornada 37. Zaragoza 2-2 Real Madrid.

El mencionado gol de Van Nistelrooy en el minuto 88.

Jornada 38. Real Madrid 3-1 Mallorca.

0-1 ganaba el equipo de Gregorio Manzano en el minuto 65. Reyes en el 67 y Mahamadou Diarra en el 79 dieron la liga a Fabio Capello.

Obviamente, dado que el Real Madrid estaba a 5 puntos de Barcelona y Sevilla tras el Clásico, no pudo ganar la liga sin que el FC Barcelona pinchase en algunos de los encuentros que le quedaban. La prensa madrileña se encargó de meter presión, como suele hacer habitualmente, hablando de cagómetros, canguelos e intangibles varios para intentar poner la balanza de su lado ante la falta de argumentos futbolísticos. El Barcelona de Rijkaard venía de 2 Ligas y 1 Champions, pero aquella temporada algo cambió. Se perdió la Copa Intercontinental ante el Internacional brasileño, cayeron en Copa del Rey ante el Getafe tras ganar en la ida 5-2 y perder 4-0 en el Alfonso Pérez, y dejaron escapar en liga 4 puntos vitales a la postre, en el último minuto de partido: el gol de Rafael Sobis en el empate a 1 del Betis en el Camp Nou en el minuto 89, tras una primera parte donde el Barcelona pudo ir ganando 4-0 perfectamente, y el archiconocido gol de Tamudo.

Así son las cosas: el Espanyol pierde una renta de 1-3 en el Bernabéu, pero rescata 1 punto del Camp Nou. El Real Madrid gana 8 puntos en los últimos 20 minutos de partido de las 4 últimas jornadas, y el Barcelona se deja 4 en su propio estadio. Es que hasta para eso tiene suerte, el amigo Fabio.

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En las últimas 13 jornadas, el Real Madrid anotó más goles que en las primeras 25, encajando 19 en ese tramo por los 21 que había concedido en los dos primeros tercios de liga. En cambio, sumó prácticamente los mismos puntos en esas últimas 13 jornadas que en los partidos que llevaba hasta entonces. Y decían que el cuadriculado era Van Gaal. Capello se bajó los pantalones ante David Beckham, al cual había apartado del equipo, teniendo líos en el vestuario con Cassano, con la prensa en contra y con Ronaldo (el gordo que una vez fue delgado). A veces, me gusta imaginarme a Fabio Capello como en un show de Benny Hill, corriendo delante de todos los jugadores, directivos y periodistas con los que ha tenido enfrentamientos. Total, que lo echaron por penoso. ¡Y muchos aficionados querían que se quedase! Lo que es el Real Madrid. Después de aquello, ovejas negras en el Barcelona, caída de un mito (el de las Natillas), cierta estabilidad en una Casa Blanca plagada de holandeses, hasta que llegó Pep y lo puso todo en el lugar que le correspondía: el fútbol, el primero, el resultadismo, el segundo. Más tarde apareció Mourinho y alteró de nuevo el orden, pero bueno, ¡eso que se llevaron los aficionados mientras tanto!

EL FANTASMA DE JORGE VALDANO Y EL ESPÍRITU DE JOHAN CRUYFF

23 años después de la final de Atenas, 20 años después de la liga de 1997, 10 años después de la de 2017, el Real Madrid ha sumado 17 puntos en los últimos 10 minutos de partido, y no he podido evitar acordarme de Fabio Capello, como una aparición sobrevolando el Bernabéu. La diferencia este año es que el Madrid, si bien ha sumado todos esos puntos en los últimos minutos, también ha perdido 8 en esa misma fase del tramo final de los partidos y, además, el FC Barcelona ha sumado 10 más con varios goles en el minuto 90, como los empates en Sevilla ante el Betis, en Villarreal o el gol de Messi en el Bernabéu (súbeme la radio, que he escuchao un gol, siente el campo que va callando, alguien marcó en el noventa y dos, me parece a mí que no he sido yo).

Por lo tanto, antes de volver a hablar de la flor de Zidane (que la tiene, no digo que no) vamos a mirar con perspectiva las cosas, porque este año goles en los últimos minutos han marcado los dos. ¿Y la final de Champions de 2014? ¿Y el gol de Pedro en la Supercopa de Europa ante el Shakhtar? ¿Y el gol de Pedro ante el Estudiantes en el Mundial de Clubs? ¿Y el gol de Iniesta en Stamford Bridge? 3 goles que dieron un sextete histórico. La única diferencia, la de siempre: ¿bilardismo o menotismo? ¿resultadismo o estética? Eso ya será en otro artículo.

1 jornada para el final de liga, con el Real Madrid teniendo que jugar en Vigo y en Málaga. Última jornada Barcelona – Éibar y Málaga – Real Madrid. El Celta, semifinalista de la Europa League en una apuesta total por alcanzar su primera final europea, ha perdido los 5 últimos partidos de liga, y 7 de los últimos 8. El Málaga, ha ganado 6 de los últimos 8 encuentros de liga, invicto en la Rosaleda los últimos 4 encuentros. La última vez que el Madrid se jugó la liga en La Rosaleda, la perdió. Sin embargo, puede que aquél 1-1 sea bueno para campeonar 5 años después. Entrenando al Málaga, José Miguel González Martín del Campo, Míchel, 25 años ligado al Real Madrid. ¿El último entrenador con pasado madridista que le robó al Madrid una liga? Jorge Valdano. 2 años después fue contratado como entrenador del primer equipo blanco. ¿Sobrevuelan los fantasmas de Tenerife?

En el Real Madrid me enseñaron a competir y a ganar siempre”. Adelante, figura, que parafraseando a Guardiola, si tu equipo no gana seguirás siendo el mejor madridista, pero si lo haces, serás eterno.

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Luca Garzeli.

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