Aportación Propia

Mano de santo – Crónica Diario AM 14/05/2017

Mano de santo – Crónica Diario AM 14/05/2017
Ella

 

Querid@s Damistas:

Hoy es el post más importante del año, así sin exageración ni nada. Además, como en años precedentes, este post está dedicado con un cariño inmenso a Gimme, y no, no es porque su equipo haya llegado a la final de la Champions League (que ya podrían ser ustedes un poquito amables con él y otros madridistas de bien en los comentarios, dicho sea de paso eh). Es porque ha llegado ese gran momento que yo espero con impaciencia, pasión y emoción desde varios meses antes: 

 Meme Eurovisión

 

Pero antes, así para rellenar, tendremos que hablar de deporte para disimular, pst…

 

Cuando las cosas van mal dadas 

Hay veces que las cosas no va bien. Se puede tener un mal día, se puede tener una mala semana, un mal mes o incluso varios malos meses. En el peor de los casos la racha se convierte en una mala época directamente, con unos cuantos años seguidos de infelicidad, soledad, depresión o desgracias. Y ahí puede entrar el deporte con efecto sanador.

Aquí hay que separar dos conceptos. El primero sería el concepto del deporte con uno mismo como actor, y el segundo sería cuando uno se convierte en deportista-espectador. No soy experta en el tema, pero está claro que hacer deporte (sin sufrir en exceso) nos puede poner de buen humor, y quien dice deporte dice una actividad física cualquiera (la danza sería otro ejemplo). Dicen que cuando realizamos una actividad física el cuerpo libera ciertas sustancias que nos provocan un estado de ánimo positivo, y a todos nos ha pasado. Resulta que un día no estás de buen humor por lo que sea, mueves el esqueleto un ratito (ya sea haciendo algo de deporte, paseando por algún parque o bosque, yendo a clase de danza…) y al acabar oigan: mano de santo porque parece que los problemas se han evaporado.

Pero no les quería hablar de este concepto deportista-actor sino del otro, el deportista-espectador. Y es que para ser deportista-actor hay ciertos sacrificios que no todo el mundo está dispuesto a realizar…

 

Cuando uno necesita ser espectador

Cada uno tendrá su manera de distraerse: televisión, cine, conciertos, lectura, punto de cruz, cocina, plancha, pintura, teatro… Entre estos divertimentos está mirar el deporte en televisión, y es que a veces pasan cosas que a uno le hinchan el alma. 

Seguro que les ha pasado: están tristes por lo que sea y va y resulta que su equipo o su deportista preferido les da una alegría. Les daré un ejemplo para que me entiendan… No soy una gran aficionada de la natación pero yo qué sé por qué soy fan de Michael Phelps. El tío se la jugó para Pekín 2008 diciendo que iba a ganar ocho oros olímpicos, lo cual es una afirmación que te va a marcar para toda tu vida. Si cumples la profecía eres el más grande, si ganas menos de ocho medallas (¡de oro!) quedarás como un perdedor, aunque hayas obtenido siete de oro y una de plata. Pues bien, me dirán que lo que haga o deje de hacer Phelps no va a cambiar un milímetro la vida de ninguno de los que estamos aquí, pero cuando ganó la octava a mí me alegró un montón, vayan ustedes a saber por qué. Algo parecido viví con la genial Simone Biles el verano pasado también.

Simone-Biles_NUP_171788_3775

Es aún más comprensible con un equipo de fútbol, pero claro, hay muchos equipos que no ganan trofeos (sobre todo en la liga española, donde todo se reparte entre los dos sospechosos habituales y a veces con alguno más que logra, por suerte, colarse). Sin embargo, olvidemos los trofeos y pensemos simplemente en un partido ganado, o ni siquiera ganado pero jugado con una gran dignidad y clase. Entre ustedes habrá muchas personas con hijos, y no me digan que no van cada fin de semana a ver a jugar a los peques a su deporte favorito (mi peluquera, por ejemplo, tiene un hijo gran jugador de ping pong y siempre me habla de ello con una enorme pasión, y yo la escucho con mucho gusto). Pues bien, los y las peques no necesitan ganar para que a las mamás y a los papás se les hinche el corazón porque ha habido una jugada bonita, un gesto admirable, una actitud ganadora.

Es en esos momentos que el deporte ejerce ese gran poder sanador que cura las heridas. No hace falta que tu equipo de fútbol gane la Champions para pasártelo bien, y se lo digo especialmente a esos seguidores de fútbol que vociferan cada semana a la tele como si su equipo fuese a ganar tooooodooooooos los partidos: eso no pasa damas y caballeros, o sea que no hay necesidad de que la vena se les marque en el cuello cada tres minutos, ni de mentar a la madre de cualquier chaval en pantalón corto…

Tengo un amigo, socio del Barça, que hace muchos años me dijo muy serio: “es que la gente no entiende que cuando el Barça pierde yo esté de mala leche”. A menudo he recordado esa afirmación, que venía del fondo de su corazón, se lo aseguro. Yo le dije que le entendía (porque es verdad, a veces hay cosas que te ponen de mala leche), pero lo contrario también es cierto: a veces pasa algo positivo y todo se ve con una luz diferente, mejor (como cuando ayer ganó Portugal y no el truño de Bulgaria, pero de eso toca hablar más tarde).

Mala leche

Hoy en día, porque la calidad de vida ha mejorado muchísimo respecto a generaciones anteriores, estamos acostumbrados a que todo salga bien. Si tenemos un problema de salud vamos al hospital y la mayoría de las veces nos curan: antes te podías morir de una muela infectada, una apendicitis o un simple corte infectado. En Europa casi todos tenemos un plato de comida, un techo y una cama donde dormir. La mayoría de leyes garantiza igualdad para cualquier persona independientemente de la raza, el género, la religión o la situación económica (hablo en general, evidentemente que el sistema no es perfecto y los ricos tienen muchas ventajas respecto al resto).

El caso es que como tenemos un montón de necesidades súper cubiertas nos hemos malacostumbrado a tener todo lo que queremos. Por eso nos estamos convirtiendo en una sociedad con una baja tolerancia a la frustración, y eso es malo. Por supuesto que no todo es perfecto en nuestra sociedad, por supuesto que hay muchas cosas que mejorar, pero en general estamos muy “mimados”. Y por eso nos creemos con derecho a esperar o incluso exigir la perfección. Y por eso hay que admirar a la gente que apoya a los pequeños equipos, o los deportes minoritarios como el ping pong, porque es una manera de vivir la vida donde sabes que la victoria no aparecerá a menudo, pero igualmente la pasión está presente, y cualquier pequeño logro hace que tu corazón se ilumine. 
Joy

¿Qué opinan ustedes? ¿Han vivido algún momento así en el que un pequeño logro ha sabido mejor que ocho medallas olímpicas? 

Y sí, les digo esto el día en que inauguramos las jornadas de multiplex en la liga española, porque es importante recordar lo que de verdad importa: salud, un plato de comida, un techo, una cama y llevar una vida digna y llena de amor. El resto son cosas no imprescindibles.

 

Se nota, se siente… el post eurovisivo está presente

Ahora síííííí, esta reportera dicharachera va a dar rienda suelta a los dieciocho jinetes del apocalipsis eurovisivoooooo. 

Portugal

Al final sonrió el chico

Moldavia era mi ganadora, ya lo digo de entrada. Italia y Portugal me encantaron también, pero a Italia le hubiese cambiado el disfraz de gorila al pobre bailarín o bailarina (no me quedó muy claro si lo que había debajo era mujer u hombre). El cantante italiano ya se veía que es un fenómeno, bravo Francesco. Y Portugal, que nunca había ganado, se nos apareció con el momento sensible de la gala y se llevó el gorila al agua… Menudo año está siendo para Portugal, entre la Eurocopa y Eurovisión van a tener que empezar a componer fados alegres, si es que eso es posible. 

Les voy a hacer una reflexión así en general. Cada año sale un montón de gente diciendo que Eurovisión es un truño, que habría que cancelarlo, que siempre hay votos políticos… Lo de los votos políticos lo voy a volver a explicar: sí y no. Sí, hay mucha tendencia a votar a los vecinos, eso existe, pero no, el que gana casi nunca lo hace por los votos políticos sino por méritos propios. Les daré un ejemplo: ¿cuántos vecinos tiene Portugal? Uno, España, o sea que no ha ganado por votos de vecinos, sino simple y llanamente porque ha gustado, y mucho. 

Pues bien, todo el mundo se queja de Eurovisión, pero los mismos que se quejan están sentados delante de la tele mirando todo, todito, todo. Incoherente, ¿no? A mí no me gusta la Fórmula 1 y en mi vida le he dedicado más de cinco minutos, pero no es lo mismo con Eurovisión… Además, el mejor día del año en Twitter, el mejor con diferencia, es el de Eurovisión: ni los Oscars de Hollywood, ni la Champions, ni nada. Nada puede superar a Eurovisión en Twitter, y lo bien que nos lo pasamos. 

Respeto las opiniones de otros, pero a mí la canción de Portugal me ha parecido muy bonita, muy dulce, y además ha sido cantada en la lengua de origen, lo cual para mí representa varios puntos extra. Esto demuestra, una vez más, que cantar en inglés no es garantía de vender más, lo que hay que llevar es una canción de calidad (¿Manel?), con un cantante de calidad (¿Manel?), ofrecer una puesta en escena profesional y original (¿Manel?) junto con una buena voz (¿sigues ahí Manel?). 

Todos estos ingredientes los llevó Portugal, como también los llevaron otros países. Me gustaron Austria (con doble de Pablo Motos incluido), Australia (que siempre trae gente muy solvente, ¿eh España?), Suecia (aunque dijeron en la tele francesa que el cantante es muy antipático), los mencionados Portugal e Italia y finalmente los hobbits de Bielorrusia (iban disfrazados de hobbits, no me digan que no) porque era una canción muy festivalera, porque eran divertidos, porque me alegraron la noche con su rollo “yo vengo a lo mío y a quien no le guste que se aguante”. 

No me digan que no se parece a Pablo Motos...

No me digan que no se parece a Pablo Motos…

Bielorrusia dándolo todo: me encantaron

Bielorrusia dándolo todo: me encantaron

Personalmente, el momento más surrealista fue la cabeza de caballo junto con la chica grafitera que parecía más Lisbeth Salander que una cantante (estamos hablando de Azerbaiyán), cuyo mensaje no me quedó nada claro. También siempre, cada año, se cuelan en el top 10 canciones que a mí me parecieron horrorosas, pero parece ser que para gustos se hicieron los colores. Esto año, los truños que me dieron el disgusto fueron Bulgaria (en serio, me pareció de lo más gris de la noche, el chico me dejó totalmente indiferente), Rumanía (aún me estoy reponiendo de los cantos tiroleses) y Bélgica (a esta adolescente hay que darle un poco de alegría por favor).

Esto no es ni medio normal

Esto no es ni medio normal

Les podría contar mil cosas más, pero lo voy a dejar aquí, con mi co-ganadora Moldavia, porque el italiano también se mereció estar arriba del todo. De mayor quiero ser la cadera del saxofonista, escrito queda. Qué demonios, Portugal, Moldavia o Italia, cualquiera de los tres se lo merecía, voilà! Y la capital de Moldavia es Chisináu, dato que aporto para subir la cultura media de esta página.

¡Feliz semana!

 

Ella / Diario AM

Twitter: @EllaDiarioAM

 

 

 

 

¿Te gusta esta entrada?

10
Aportación Propia
Ella

Desvariando semanalmente desde París (Francia). Y "echar" va sin h. Todo empezó en octubre de 2009, justo antes de mudarme a vivir a París. El hermano pequeño de mi mejor amiga me dijo "tienes que visitar un blog muy divertido…". Y aquí estamos unos años después, de administradora y dominadora del mundo, contando cada domingo batallitas varias ("yo he venido aquí a hablar de mi libro", que decía aquél). Aviso para navegantes: mis posts se han de leer con el sentido del sarcasmo incorporado si se quiere disfrutar de la experiencia completa. Y el deporte femenino existe.

More in Aportación Propia

Conmebol

Revisitando los orígenes del fútbol sudamericano

errante25 mayo, 2017
Real Madrid Campeon

Big Data – Crónica Diario AM 22/05/2017

churchill22 mayo, 2017
portada

Cuestión de feeling – Crónica Diario AM 21/05/2017

Ella21 mayo, 2017
Yuka Ando

Atletismo, innovando y corriendo. Crónica Diario AM 18/05/17

Rockdactor18 mayo, 2017
Billete 2000 pesetas

2000 – Crónica Diario AM 15/05/2017

churchill15 mayo, 2017
celtabalaidos

El partido del siglo. Ondiñas Veñen. Crónica Diario AM 11/05/17

Rockdactor11 mayo, 2017

Copyright © 2015 DiarioAM