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Asimetría – Crónica Diario AM 02/04/2017

Asimetría – Crónica Diario AM 02/04/2017
Ella

 

Querid@s Damistas:

El otro día hubo un amistoso Francia-España en París, partido que me dio por ignorar olímpicamente. Sin embargo, estuve comentando el mismo día con un compañero de trabajo, el único que sabe de verdad de fútbol de hecho (hay otro que cree saber algo, pobrecito), y me comentó algo que me hizo saltar en seguida: “me acabas de dar tema para mi post del domingo en el blog” le dije. 

Y aquí estamos.

 

Asimetría

¿Qué me dijo mi compañero de trabajo? Pues bien, me habló de un antiguo portero de la selección española y de una jugada en la que al portero se le escapó la pelota de manera ridícula, según él. Como la descripción podría corresponder a miles de partidos le empecé a decir nombres, pero no reconoció ninguno. Tampoco me quedó claro si hablaba de los años 90 o de los 80, o sea que nos quedamos los dos sin saber de quién hablaba. 

Pues bien, ya les he hablado muchas veces de los porteros y de cómo reciben un trato totalmente injusto, pero como hace mucho tiempo de la última vez que comenté el tema vamos a reactualizarlo. 

A veces las asimetrías son necesarias. ¿A qué me refiero? Pues a la discriminación positiva por ejemplo, a las subvenciones (no hablo exclusivamente de dinero sino también de ciertas ventajas), a ciertas reglas… Dicho lo cual, en concreto hablaremos de una asimetría de juicio, en este caso una asimetría injusta.

igualdad_equidad

La mayoría aquí tendrá hermanos, o sea que pondremos un ejemplo muy facilito. Vamos a imaginar a dos hermanas de más o menos la misma edad, para poder comparar. Tenemos a una, la hermana A, que siempre aprueba todo en el colegio y se porta bien, y una hermana B que es mala en los estudios y un poco revoltosa. Ojo, no digo que A sea buena persona y B no, para nada, simplemente hablo de su nivel académico y de su comportamiento general, no de su calidad moral.

Pues bien, resulta que un día la hermana B aprueba todo (cosa que no pasa nunca), y los padres deciden recompensarla con un regalo, da igual el qué. El caso es que la hermana A, lógicamente desde mi punto de vista, se enfada: ¡ella aprueba todo siempre y nunca le han regalado nada! ¿Y no tendrían sus padres que reconocerle de vez en cuando el esfuerzo, como hacen con la hermana B? Está claro que si se les juzgase con el mismo criterio la hermana A tendría un regalo cada trimestre y la hermana B nunca, pero eso no es lo que ella pide. Además, si un día la hermana A suspendiese una sola asignatura seguro que se montaría la marimorena. Está bien nivelar las cosas, pero no sentirte que te están tomando el pelo…

Algo parecido pasa con los porteros, no en términos de recompensa, sino en términos de asimetría en el juicio.

 

Una pierna puesta en el buen momento

El compañero ErCanadiense nos va contando en sus Power Rankings cuáles son los goleadores y los asistentes más valiosos de la liga española y de la Champions, un tema interesantísimo que él une a su amor por las matemáticas. Pues bien, siguiendo un poco esa lógica, veamos lo injusta que es la vida de un portero, en concreto uno que juega en casa. Les pongo unos sencillos ejemplos, sin ninguna sofisticación, porque eso sería un trabajo que se le daría mucho mejor a nuestro compañero de tierras norteamericanas.

 portero palomita

 

El partido va 0-0… 

… y te llega un delantero contrario al galope. Si el portero para el tiro a portería el marcador seguirá 0-0, pero si el portero falla la cosa cambia: son dos puntos que se van a la basura (como había un empate ya tenían un punto). Al revés no pasa: si un jugador de campo de tu equipo falla el tiro, el partido sigue igual, pero si acierta son dos puntos para el bolsillo. O el portero tiene una fuerza mental a prueba de bombas atómicas o mejor búscate otro trabajo.

 

El partido va 1-0 

… y te vuelve a llegar un contrario, esta vez al trote. Si aciertas todo sigue igual, pero si fallas son dos puntos a la basura de nuevo. Si eres tú el que atacas y fallas tendrás otra oportunidad de chutar a portería porque el partido no se ha acabado, o al menos tendrás otra oportunidad para crear esa oportunidad. Si en cambio aciertas fuerzas al otro a marcar dos goles para rascar algo.

 

El partido va 0-1

…. Y esta vez el contrario llega al triple galope. Si el portero pone la pierna donde toca su equipo está a sólo un gol de obtener un punto. Si falla, el equipo tendrá que marcar dos goles para rescatar algo del partido. En el caso de un atacante habrá otras oportunidades si falla, y si acierta recupera un punto para el equipo.

 

En definitiva, un portero está para no perder puntos, y el resto de jugadores está para ganarlos. Es cierto que hay defensores que no van a colaborar nunca en el ataque y cuya función se puede asimilar perfectamente a la de un portero (evitar que los puntos escapen, no aumentarlos), pero para el propósito que nos ocupa ya me entienden.

El buen trabajo de un portero es silencioso, mientras que el de los otros jugadores está, la mayoría de las veces, lleno de fuegos artificiales y confeti. Y para mí el trabajo de un portero tiene un montón de fuegos artificiales.

Fuegos artificiales

 

Otros ejemplos

El otro día fui a un concierto, más tarde les cuento los detalles. Cada vez que voy a un concierto siempre me fijo en los mismos dos desgraciados: la persona que está en la batería y el que está en el bajo. ¿Por qué? Porque casi nunca nadie les hace caso. Tomemos como referencia, así al azar, la mejor banda de rock de la Historia: Queen. 

Todo el mundo sabe quién fue Freddie Mercury. Habrá unos cuantos que sabrán que el guitarrista se llama Brian May, el señor del pelo chupachups antes de que naciese David Luiz. Alguno atinará a decir que el batería se llama Roger Taylor porque es el más salvaje del grupo, pero casi nadie sabrá cuál es el nombre del bajista: John Deacon. Cierto es que Deacon siempre ha sido de naturaleza tímida y que escogió retirarse una vez fallecido Mercury, pero igualmente es un ejemplo perfecto de que los bajistas están en el escalafón más bajo (valga la redundancia) en las bandas de rock.

Deacon

Y sin embargo le quitan a una canción el bajo y es un funeral. Escuchen, escuchen:

 

 

(Y para que conste, la canción la compuso el mismo Deacon)

 

Y ahora otro ejemplo de una que conocemos de sobra, para que se fijen en el bajo y todo lo que hace:

 

Y es que, en definitiva, dependemos los unos de los otros siempre, pero los de los fuegos artificiales y el confeti son unos pocos: que si el delantero que marca goles (que es genial que los marque, ojo), que si el cantante con el talento infinito (Freddie, Whitney, Amy, os seguimos echando de menos), que si el político que gobierna cuando es su equipo quien se está partiendo la espalda día sí y día también…

Sí, el mundo está mal montado. Lo suyo sería que los jugadores de fútbol cobrasen lo mismo a rendimiento igual, pero los de delante siempre cobrarán más. Y ya puestos, lo suyo sería que no ganasen tanto y que los científicos y profesores que nos hacen avanzar social, económica y moralmente ganasen más, ahí lo dejo. Y sin embargo es todo asimétrico: si eres delantero ganarás más que un defensa, si eres dueño de una farmacéutica (donde lo que prima es el rendimiento económico) ganarás mucho más que la científica genial escondida entre probetas en el laboratorio del sótano.

Sin embargo, y sin hablar de sueldos, podemos intentar compensar esa asimetría en el reconocimiento, que es algo que se puede controlar. Alguna vez ya se lo he mencionado, y es que hay una profesión por la que tengo un enorme respeto: la de barrendero. Estas personas tienen un trabajo tremendamente ingrato, además de desagradable, ya que limpiar lo que han ensuciado otros es indignante. Por eso desde pequeñita me esfuerzo en no ensuciar nada fuera de casa, porque creo firmemente que no tengo derecho a faltarle el respeto a estas personas. Una vez iba con alguien, no recuerdo quien, que ensució por la calle, y yo le hice un comentario al respecto, pero un comentario nada desagradable, simplemente “ten cuidado que ensucias”. La persona me contestó: “da igual, así los que limpian tendrán un empleo”. Se me cayó el alma a los pies, oigan… Y no recuerdo quién me lo dijo pero sí que recuerdo que no es ninguna persona con la que esté en contacto hoy en día: no hace falta añadir nada más.

Una vez leí una frase de Martin Luther King que me pareció maravillosa:

 Martin Luther King

 

Así tendríamos que hacer todos nosotros, los seres de este planeta, y crearnos a nosotros mismos nuestros propios fuegos artificiales interiores.

(Y si algún día me hago de una banda de rock, siempre he soñado con ser batería o bajo, en serio, mola mogollón)

 

Conclusión

“Si yo cambio, todo cambia”

“Los pequeños cambios son poderosos”

Estas frases no son mías desde luego, pero nos las tendríamos que apropiar todos. Hay palabras grandes como justicia o igualdad, pero esas palabras tan grandes se pueden aplicar en situaciones pequeñas, y todo cambia. Les pondría mil ejemplos de la vida cotidiana, pero como aquí se habla de deporte es tan sencillo como no mentar a la madre del portero durante todo un partido. O también se puede decir “qué bueno que es tal portero” (que algunos lo son y mucho, como algunos árbitros). Lo fácil es tirar un papel o una colilla por la calle y mirar para otro lado, como también es fácil criticar al portero que no saltó como una pantera para atrapar el balón, pero no es lo correcto. Es muy fácil criticar destructivamente, lo difícil es entrenar todos los días durante años, los sacrificios familiares y afectivos, arriesgarse a romperse un ligamento y que toda tu carrera profesional se vaya al garete, aguantar periodistas impertinentes todos los días… Y sí, los futbolistas de élite cobran una burrada, pero pensemos en todos los deportistas de élite y sus sacrificios, los conocidos y millonarios y los que no vemos nunca. Es muy fácil criticar desde el sofá de casa…

La pregunta es: ¿usted lo haría mejor? Medítelo.

cerveza y sofá

 

La Coupe de la Ligue

Anoche se jugó la final de la Coupe de la Ligue francesa entre el Paris Saint-Germain y el AS Monaco. Es la primera vez que el partido se juega fuera de París (en el estadio del Olympique de Lyon en concreto), o sea que no les puedo traer fotos (he ido alguna vez a verla, siempre ha ganado el PSG). Monaco ganó la final de 2003 y desde entonces no había vuelto a disputar ninguna, mientras que el PSG ha ganado las tres últimas ediciones.

El partido acabó 1-4 con victoria parisina, que jugaba de visitante, para regocijo de sus aficionados. Y es que la eliminación de la Champions sigue coleando, y si no ganaban este trofeo ya estaban diciendo que el PSG estaba acabado, proyecto fracasado, etc… Yo la verdad es que no entiendo tanto tremendismo, cómo un único partido es la diferencia entre un “somos los mejores” y “estamos acabados”, pero oigan, cada loco con su tema…

Gracias a esta victoria el PSG se convierte en el primer equipo en ganar esta copa cuatro veces seguidas y desempata con el archienemigo Olympique de Marseille, que ganó tres seguidas entre 2010 y 2012.

 

PSG

 

De concierto en concierto y tiro porque me toca 

Como les decía más arriba, el otro día me fui de concierto a l’Olympia, sala de conciertos mega mítica de la capital francesa (aunque los asientos son pequeños y muy incómodos, pero es lo que hay). Se lo cuento porque tiene relación directa con uno de ustedes, y es que el augusto Gimme me habló hace tiempo ya del grupo Postmodern Jukebox, una gente que coge canciones actuales y hace la versión vintage con diversos cantantes, músicos y hasta a veces bailarines, todos gente con muchísimo talento (no siempre cantan y tocan los mismos artistas, van rotando). 

Éste fue mi segundo concierto de ellos y la verdad es que fue una maravilla. Hubo un montón de sorpresas, pero en concreto la más increíble fue la aparición de este señor de aquí (la foto es mía):

 IMG_9669

 

¿Le han reconocido? ¿No? Pues ya les vale porque el señor ha ganado dos Oscars de Hollywood, sí, sí, no les estoy troleando. Les pongo de nuevo la foto:

 

IMG_9670 

 

Y para que no quede ningún tipo de duda, les pongo la prueba en video, alguno de los gritos es mío:

 

Lo más gracioso es que esta servidora comparte plano con el señor Spacey, ya que salgo en el video entre el público más contenta que unas castañuelas, pero no les voy a decir dónde, que es más divertido dejarles con las ganas.

¿Qué pintaba Kevin Spacey en París y en el concierto? Yo qué sé, pero casi salgo corriendo a comprar rosas rojas para tirarle los pétalos encima, que es la primera idea que se me vino a la cabeza, para ser sincera. Hubiese sido brutal, no me digan que no. 

Pues bien, aquí acaban las aventuras de su reportera más dicharachera. Les dejo con los genios de PMJ, en concreto con su particular pelo chupachups, Casey Abrams, y un poquito de Guns N’ Roses. 

¡Feliz semana!

 

Ella Diario AM

Twitter: @EllaDiarioAM

 

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Ella

Desvariando semanalmente desde París (Francia). Y "echar" va sin h. Todo empezó en octubre de 2009, justo antes de mudarme a vivir a París. El hermano pequeño de mi mejor amiga me dijo "tienes que visitar un blog muy divertido…". Y aquí estamos unos años después, de administradora y dominadora del mundo, contando cada domingo batallitas varias ("yo he venido aquí a hablar de mi libro", que decía aquél). Aviso para navegantes: mis posts se han de leer con el sentido del sarcasmo incorporado si se quiere disfrutar de la experiencia completa. Y el deporte femenino existe.

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