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Justicia vs eficacia – Crónica Diario AM 16/10/2016

Justicia vs eficacia – Crónica Diario AM 16/10/2016
Ella

Querid@s Damistas:

La semana pasada propuse un juego en mi post. Casi nadie participó, y fue una lástima, porque el premio era que se podría escoger el tema del post de hoy. El ganador fue @fcb_81, que se dio cuenta que un “echar” con h que ignominiosamente se paseaba por mi artículo no podía ser un error (Ankor también se dio cuenta, pero como los redactores no jugaban, generosamente cedió el puesto a @fcb_81). Pues bien, hechas las consultas previas, el ganador me pasó este enlace y me dijo:

Sé que puede ser un tema delicado, pero basándome en la carta de este enlace (que alguien publicó aquí en el foro y se discutió de pasada) me gustaría que hicieras una reflexión sobre este tema. Por un lado, la corriente del mundo actual conduce a compartir sociedad en Europa con una importante variedad de orígenes nacionales, por otro lado, tenemos el mercadeo constante a todos los niveles y a todas las edades de jugadores a cualquier país. Ya ha pasado en algún equipo de nivel, si mal no recuerdo ahora, pasó con el Inter de Milán y con el Manchester City, que han llegado a alinear 11 jugadores donde ninguno de ellos eran procedentes de los países de origen de esos clubes. Hay gente que puede considerar hasta racista/xenófoba la reacción de este chico, pero… estoy seguro que algunos seguidores de clubs como UD Las Palmas o Athletic Club, les haría poca gracia encontrar algún día en la historia una alineación de su equipo sin un sólo canterano o, lo que es peor, sin un sólo jugador nacional. Otro ejemplo fue la selección de Qatar en el mundial de balonmano donde prácticamente todos sus jugadores eran extranjeros nacionalizados.

Sé que puede ser complicado y demasiado amplio el tema porque confluyen muchas causas, pero en el deporte actual ¿qué debemos priorizar? ¿la identidad local/nacional o la corriente global sin fronteras?

Siento si te he metido en un lío ;) »

Pues bien, como es fundamental para esta servidora que su palabra valga algo, aquí ataco el tema.

 

Vayamos por partes (Hannibal Lecter dixit) 

Lo primero que quiero aclarar es que hace una semana no tenía una opinión definida sobre el tema, y que nuestro forero @fcb_81 me puso en un brete. Pero como él muy bien me ha explicado, muchas veces cuando te retan es cuando se obtienen mejores resultados, y en este caso espero estar a la altura.

El caso es que llevo desde el domingo pasado pensando en varios temas: cartera vs cantera, respeto a los niños vs mercadeo, ley de la oferta y la demanda, racismo negativo y discriminación “positiva”… La cuestión es muy peliaguda.

Finalmente, como ya saben de sobra vivo en Francia, donde ha habido (hay y habrá) polémicas muy complicadas sobre el origen nacional de los futbolistas, sobre qué es ser francés, sobre los musulmanes, sobre los africanos, sobre las excolonias… Son todos temas con los que hay que ir con pies de plomo, o sea que con tranquilidad y buenos alimentos entremos de lleno y pongámonos manos a la masa.

 

Diferencias 

El jugador italiano de la Lazio Filippo Cardelli (18 años) escribe: 

Después de 10 años de sacrificio, dejo el fútbol. Dejo esto porque sinceramente ya no es el deporte del cual me enamoré de niño. No le veo sentido jugar en el Primavera de la Lazio y estar rodeado de extranjeros, además de estar atendido como una m***, después de tantos sacrificios realizados. Dejé el colegio, los amigos, las novias, todo aceptable porque tenía un sueño y eso era lo primero. Pero cuando después de romperse el cruzado, uno escucha que no tiene asegurada la ayuda de la sociedad porque no está en el contrato, cuando uno no puedo comer en la ciudad deportiva en los días de doble sesión porque no está en el contrato, cuando uno no puede ir al gimnasio porque no está en el contrato, cuando no pagan la visita médica porque no está en el contrato, pues entonces, se te caen las bolas y te quedas en tierra. Obviamente, los extranjeros tienen contrato y ganan tanto…”

 

cardelli 

Seamos específicos. Este chico tiene más razón que un santo. No conozco en profundidad el tema de las escuelas de formación de los clubes de fútbol profesionales, pero sí que conozco en profundidad un concepto: la justicia. No es normal lo que dice este chico (que espero que no mienta), que él no tiene cobertura sanitaria pagada por su club pero los extranjeros sí. No es normal que él no pueda quedarse a comer (como si ponerle un plato de pasta y un vaso de agua fuese el gran despilfarro) y los extranjeros sí. Estas cosas, si son ciertas, no son normales, no son justas y además no son lógicas.

Quitémonos la venda de los ojos: los chicos son tratados como un bien, un objeto (en inglés un “asset”, algo que se oye mucho en las películas de acción). Esto es así y quien quiera ver el fútbol de una manera romántica y ya que anime a este equipo:

 

 

Desgraciadamente, en el otro mundo, “el de los adultos”, las reglas son distintas. Volviendo a lo que decía de la lógica, y analizando el tema desde el punto de vista de bien económico, no es lógico que no se le pague la cobertura sanitaria a este chico (nativo) y sí a los que vienen de fuera. Ojo, que como soy una malpensada, me pregunto si en los contratos de las jóvenes promesas no hay cláusulas del tipo “si te haces un esguince te curamos, pero si se te rompe un ligamento de rodilla bye bye”. No me extrañaría nada…

En todo caso, no es lógico no cuidar de tu bien (los jugadores). No es lógico no potenciar la unión de grupo en un deporte de equipo haciéndoles comer separados. No es lógico no dejar acceder a las instalaciones a una parte del equipo. Estas cosas no son lógicas, y me huelo que en esto la Lazio estará peor que otros equipos, que harán las cosas de manera diferente, o sea, mejor.

Imagínense cuando descubrieron a Messi con diez años, allí perdido en América del Sur, y que le dicen a sus padres: “nos lo traemos para Barcelona, pero los pinchazos de hormonas para el crecimiento los pagan a ustedes”. Parece de risa pero no lo es, y no hablo de ser buena persona, de traerse niños pobres a Europa para ver si los conviertes en estrella, no: hablo de lógica empresarial. Estos niños son inversiones, y han de tratarse como tal.

Uno compra un apartamento para alquilarlo, pero en vez de pintarlo, dejarlo limpito y mono, lo pone en alquiler con las paredes cayéndose, las baldosas asquerosas y con una bañera del año de Matusalén. Pues no te extrañes cuando nadie quiere alquilarlo, ¿no? 

Si tienes un chico (o chica) que tiene talento deportivo, dale cobertura médica, que disfrute de tus instalaciones de primer orden, que no tenga que preocuparse de nada más que de entrenar y formarse, y luego ya cruzas los dedos para ver si te sale un Messi o uno del montón.

En este caso, y si Filippo no miente, la Lazio lo hace muy mal, hasta de manera estúpida diría.

 

Ahora bien…

Dejemos el bienquedismo de lado. Cuando se me planteó el tema durante unos días empecé a darle vueltas y vueltas en el metro por la mañana, yendo al trabajo. Irremediablemente la cabra tira al monte, y acabé donde acabo casi siempre: racionalizándolo todo. Y además, como en este caso se me ha retado a hacer algo con cara y ojos, hasta lo he pensado desde el punto de vista de mi formación académica original (soy licenciada en Administración y Dirección de Empresas).

Es muy bonito estar en modo hippy, flores en el pelo, sol todos los días, guitarra alrededor del fuego y todos nos queremos mucho, pero el mundo no funciona así, nos guste o no. Les hablaré de una amiga mía, que como me lea se reconocerá y me matará…

Mi amiga “Sonia” es muy buena chica. Desgraciadamente, siendo más jovencita se cruzó con un energúmeno y se enamoraron. Desgraciadamente decidieron casarse. Y desgraciadamente la cosa acabó muy mal. Una vez ya casados, su marido le dijo que lo que habían hablado de tener hijos pues que ya no pensaba lo mismo, que ya no le apetecía. Y eso no fue ni lo más fuerte… El caso es que ya divorciada, y ya muy lejos del energúmeno este, mi amiga decidió volver al mercado, como se dice comúnmente. Conoció a chicos nuevos, algunos buenos, algunos regulares, algunos malos, y rápidamente decidió que como no quería perder más el tiempo, y como no quería que le pasase de nuevo lo que le había pasado con el energúmeno, que lo más inteligente era utilizar la siguiente estrategia.

Mi amiga conocía a un montón de chicos, e invariablemente en la primera cita (a veces en la segunda, pero nunca más tarde) les hacía la fatídica pregunta: “¿quieres tener hijos?”. Evidentemente, lo que pasaba es que los chicos más inteligentes se largaban rápidamente, y mi amiga se quedaba con los peores, con los que tenían graves problemas de autoestima, con los que tenían alguna dificultad difícil de aceptar… Es decir que, mi amiga, queriendo hacer un filtro para quedarse con los “buenos” resulta que hacía un filtro y se quedaba con los “malos”. De nada sirvieron las horas que pasé con ella explicándole que su estrategia era catastrófica, porque invariablemente me contestaba: “mira Ella, yo quiero tener hijos, y así me aseguro que sólo hablo con tíos que también quieren tener hijos”.

El caso contrario, por no ridiculizar a mi pobre amiga (a la que yo entendía y entiendo, porque sabía todo lo que le había pasado, y conocía el dolor que había vivido), es el siguiente: el hombre que llega a una primera cita con una mujer y le suelta “oye, yo quiero tener sexo, ¿eh?”. Pues el pobre a lo mejor echa muchísimo de menos el cariño, el afecto, el contacto físico, el pobre a lo mejor sale de una relación sin nada de caricias, y claro, como mi amiga, pues quiere asegurarse de que la que tiene delante estará abierta a darle un poco de marcha al cuerpo…

Yo entiendo a los dos, a Sonia y al equivalente masculino, y les prometo que tiene relación con lo que estamos hablando hoy. El caso es que los dos consideran que tienen derecho a hacer lo que hacen, a preguntar esas barbaridades (y son barbaridades porque las preguntan demasiado pronto, no porque lo sean en sí, que no lo son). Desde su punto de vista es justo que quieran asegurarse que no se cruzarán con más energúmenos o energúmenas. Ahora bien, la vida NO es justa. Y esta estrategia, por muy justa que les parezca, NO es eficaz.

 matriz-eficacia-eficiencia

 

Hablemos del concepto de la eficacia. 

En su intento de evitar hombres que no tienen ninguna intención de construir una familia, mi amiga lo único que conseguía es que los hombres más equilibrados saliesen corriendo (les tranquilizará saber que al cabo de un tiempo Sonia se calmó y hoy en día se toma las cosas de una manera mucho más positiva). En su intento de garantizar que habrá ternura y contacto físico en su relación, el hombre de mi ejemplo lo único que consigue es quedarse con las mujeres con más problemas y más desesperadas. Sus estrategias NO son eficaces. Para que fuesen eficaces tendrían que ponerse en el sitio de la otra persona y enfocar las cosas de manera diferente, pero como esto no es un consultorio amoroso no daremos la solución aquí.

¿Y el deporte en todo esto? Pues es muy sencillo, porque en el ejemplo de búsqueda de pareja que les acabo de contar se aplican los principios más simples de la ley de la oferta y de la demanda: yo tengo algo que tú quieres, qué me ofreces tú a cambio. Recordando mis tiempos de estudiante, observemos este gráfico:

 

ley_de_la_oferta_y_la_demanda

 

No se me asusten, que no les voy a aburrir. En el eje vertical (eje de las ordenadas) representamos el precio (p) de un producto, y en el eje horizontal (eje de las abscisas) representamos su cantidad (x). En el interior de los ejes colocamos dos curvas: una representa la oferta del producto (O), y la otra la demanda del producto (D). El punto de cruce de ambas curvas representa el momento de la venta (S), porque es en ese punto donde vendedor y comprador se ponen de acuerdo sobre el precio.

En cristiano significa lo siguiente: si yo les intento vender a ustedes un simple lápiz al precio de 100 € me van a mandar a la porra, porque es demasiado caro desde su punto de vista de comprador. Pero si voy bajando el precio y llego a 0,30 € alguien me comprará el lápiz. El punto de cruce de las dos curvas será entonces 0,30 €, que es cuando vendedora y comprador/a nos hemos puesto de acuerdo.

Una vez finalizado este pequeño viaje a mis clases de Microeconomía I, volvamos al tema de los chavales y el fútbol. Yo me llamo ahora Marta Vidal. Resulta que juego muy bien al fútbol, mucho, y el F.C. Barcelona se interesa en mí (hablo del Barça porque tiene una de las mejores canteras del mundo del fútbol, por no decir la mejor).

Es un sueño cumplido, tan jovencita y ya con una futuro tan prometedor. Pero ¡ay!, mis padres no nadan en la abundancia, y es por eso que vivimos a 80 kilómetros de Barcelona ciudad, a 80 kilómetros de las instalaciones de la Masia. Mis padres tienen ambos trabajo fijo en el pueblo en el que vivimos, que ya es mucho, y ninguna posibilidad de encontrar trabajo en la ciudad, por falta de formación y falta de conexiones. El Barça es muy claro: están encantados de pagarme la formación académica, están encantados de pagarme el seguro médico, las comidas y hasta se ofrecen a darme una cama en la residencia que tienen para las jóvenes promesas, pero lo que no van a hacer es pagar un piso en Barcelona para que mi familia se mude, no van a ayudar a mis padres a encontrar un trabajo nuevo, y si decido quedarme en casa de mis padres no van a pagar las idas y vueltas diarias, al menos no de momento, o sea que a mis padres les toca hacer 160 kilómetros de coche al día si quieren que sigamos viviendo juntos.

 

embotellamiento_en_buenos_aires

 

Estamos en ésas, coche arriba, coche abajo, cuando al entrenamiento llega una chica nueva brasileña: se llama Ronaldinha. Hablando como podemos entre Ronaldinha y yo, acabo por entender que su madre está en Barcelona con ella. Ronaldinha juega en el mismo equipo que yo, tiene la misma cobertura médica que yo, puede quedarse a dormir en la residencia como yo… Pero le han pagado el viaje a su madre desde Brasil y le han puesto un piso en Barcelona, sencillito pero digno. Por si fuera poco, también le han arreglado los papeles para que pueda quedarse en la Unión Europea el tiempo que le apetezca, y si quiere hasta podría buscar trabajo de manera legal. A nadie le sorprende que Ronaldinha haya escogido dormir cada noche con su madre, que la viene a buscar a la salida del entreno y luego se van las dos en bus a casa.

¿Es justo?

La respuesta es: no, no es justo. Y porque @fcb_81 exigirá que yo dé mi opinión la daré. No es justo, pero es así. La curva de la oferta y de la demanda entre el Barça y Marta Vidal se cruzan en un punto determinado (cobertura médica, alimentación, formación), pero ese punto determinado no es el mismo en el que se cruzan las curvas del Barça y Ronaldinha. En el caso de Ronaldinha el precio a pagar es más alto, porque hay que añadirle transporte y alojamiento para la familia, apoyo legal… En definitiva, el Barça gasta más dinero en Ronaldinha que en Marta, y por eso no es “justo”.

La situación de Marta no es justa, pero ¿cuál sería la manera eficaz de reaccionar? Marta podría hacer como el chico italiano de la Lazio y decir que se larga, a modo de protesta (les recuerdo que el caso de la Lazio no es el mismo que este ejemplo inventado con el Barça, ya que la Lazio no daba cobertura médica ni comida al jugador, no protegía adecuadamente su inversión). En el caso culé el Barça protege adecuadamente la inversión que les supone Marta, pero le da más a Ronaldinha.

Como decía, Marta podría irse, pero entonces ¿qué? Si aspira a jugar en la liga de clubes como el Barça tendrá que cambiar de comunidad autónoma para irse a Madrid, o a Andalucía, o al País Vasco, o a las Islas Canarias*… Incluso peor, también podría verse forzada a cambiar de país para ir a Inglaterra, o a Alemania, o a Francia… Y entonces ¿qué? Se encontraría con un problema aún mayor, y es que tendría que encontrar un club extranjero que aceptase pagarle el traslado, toda la manutención, y si no tiene la suerte de que le paguen también todo a sus padres pues estar aún más lejos de su familia.

 

justicia

 

En definitiva, si Marta no consigue mover su curva de oferta (es decir, ser un portento deportivo), difícilmente la curva de la demanda (el club de fútbol) se cruzará en el punto que ella desea. Porque si uno es lo mejor en lo suyo controla las dos curvas y las hará cruzar donde le dé la gana. Si Messi llama al PSG y les dice que quiere cambiarse de equipo, la respuesta del PSG será: “¿y cuánto quieres que te paguemos?”, lo cual traducido a términos microeconómicos es “¿dónde tengo que poner mi curva de demanda para que se cruce con tu curva de oferta?”.

Esto pasa en todos los trabajos. Todos conocemos gente muy buena en lo suyo y que gana muchísimo dinero, gente que cuando quiere cambia de trabajo y va aumentado su salario… ¿Es justo? Pues en términos de igualdad, si esa persona es tan buena, aunque a los mediocres les duela: SÍ, es justo. Es cierto que aquí estoy hablando de una cultura basada en la meritocracia, y lo hago a apenas unas semanas de las elecciones en los Estados Unidos, país meritocrático por excelencia (y no me lleven la contraria porque he vivido allí y sé de lo que hablo: el que trabaja duro sale adelante, y eso no pasa en todas partes).

Pero @fcb_81 iba más allá en su argumento, y es que mencionaba a las canteras formadas sólo por jugadores nacionales, y no hablaba de los portentos, sino de situaciones que son más grises que otra cosa. Por ello, vamos a hablar de marketing también.

  

Lo que vende 

Acabamos de hablar, de una manera muy sencilla y limitada, de la ley de la oferta y la demanda. Ahora bien, como bien apuntaba @fcb_81, este tema tiene infinitas ramificaciones. Una más es la del marketing.

Para la gente que crea que el marketing no sirve para nada les diré: no sean ignorantes. El marketing es el que hace que ustedes estén leyendo este post en un iPhone, que cuesta una pasta, en vez de en otro teléfono con las mismas prestaciones (o incluso mejores prestaciones), y que cuesta la mitad que un iPhone o menos. El marketing es el que hace este anuncio, del que no diré la marca porque me juego un guisante a que la mayoría sabe qué anuncia:

 

 

En el anuncio no hace falta ni mostrar el producto (un coche), con un par. Pues ese marketing es el que hace que cuando vemos equipos de fútbol de países bálticos, o de países asiáticos, nos encontremos a jugadores brasileños para dar y regalar. Recuerdo hace unos años, viendo la Champions, creo que fue con el Shaktar de Donetsk que había no sé cuántos brasileños en el terreno de juego. Y yo no paraba de pensar: pero a estos brasileños, ¿qué se les ha perdido jugando en la nieve en Ucrania?

Pues es muy sencillo: en fútbol ser brasileño vende, y mucho. Será justo o injusto, porque Brasil no es lo que era ya, pero sigue vendiendo una barbaridad. Ello es aprovechado por un montón de futbolistas brasileños mediocres que no consiguen ser reclutados por los equipos de Champions League o Europa League. ¿Qué hacen entonces? Pues se van a Ucrania, a China, a Rumanía, a donde sea para a) tener un mejor salario comparativo respecto a su situación actual y b) estar más cerca de las grandes ligas europeas y ver si suena la flauta (está claro que si juegas en Shaktar y estás en Champions ganas una notoriedad que no tiene precio).

La cuestión es que estoy con-ven-ci-da que en Ucrania hay jugadores que pueden ser tan buenos como estos brasileños mediocres, peeeerooooo a la afición, la de aquí, la de allá y la de Ucrania le mola más comprar la camiseta del fichaje extranjero que la del Pedro García ucraniano, que de exótico no tiene nada.

Les doy un ejemplo para que se entienda: Andrés Iniesta. Iniesta es un genio que se retirará con un palmarés absolutamente increíble, pero sin ganar un triste Balón de Oro (injusticia donde las haya, pero cada vez me creo menos esto del BdO). Aún recuerdo, hace no tantos años, que se criticaba a Don Andrés porque en el fondo no era tan bueno… Es algo que he leído en este foro, en la prensa deportiva y oído en conversaciones futboleras. Muchísimas veces he pensado que lo de nacer en un sitio con tan poco renombre como Fuentealbilla era una de las razones: ¿cómo vamos a comparar Albacete con Brasil o con Argentina?

Otra cosa es que haya gente que sabe de fútbol y que aprecie en su justa medida el talento de Iniesta, que la hay a juzgar por la cantidad de camisetas que vende el muchacho. Y sin embargo todos somos culpables, yo la primera, de ilusionarnos con el fichaje extranjero, aunque sea alguien de la cantera (el caso Messi es un ejemplo perfecto), en vez de valorar lo que tenemos en casa (y cada uno tendrá ejemplos en su equipo respectivo).

 

Discriminación

Finalmente, @fcb_81 planteaba el tema del racismo y las canteras. Les voy a decir una cosa que pienso desde hace unos cuantos lustros: muchas familias pobres intentan utilizar el fútbol (y otros deportes) para salir de pobre. No es algo ni bueno, ni malo, ni regular: es un hecho. Vives en un sitio de mala muerte en muchos casos, el futuro no se presenta muy halagüeño, y si te sale un niño estrella mundial pues toda la familia sale de pobre y ya.

 rivaldo

 

Tengo alguien muy cercano, psicólogo, que durante años me dijo: “me gustaría hacer de asesor psicológico a los futbolistas de primera división, porque esta gente pasa de no tener nada a ser millonario, y además muy joven, y eso no es bueno para nadie”. No puedo estar más de acuerdo… 

El caso es que vemos todos los días chicos que no tienen ninguna formación, que vienen de familias muy complicadas, y que con 19, 20, 21 años se encuentran siendo estrellas planetarias y con el mundo a sus pies. No es normal y no es bueno para ningún ser humano.

Llevando este tema a Francia, que es donde vivo, pues la cosa es MUY polémica. Alguna vez les he comentado que hay temas tabúes en la sociedad francesa, y uno de ellos es todo lo que tiene que ver con las excolonias. Francia, como muchos otros antiguos imperios, no tiene la conciencia tranquila respecto a sus conquistas, y es por ello que hoy en día, en pleno 2016, hay cosas que no se pueden decir ni en público ni en privado.

Hace unos años salió una polémica de un entrenador del filial de la selección nacional. El tío llegó, vio que todas las jóvenes promesas eran árabes o negras (creo que sólo había uno o dos chicos “franceses de verdad”), y se quejó, tal cual. Quiso “blanquear” la selección junior y se lió una que ni les cuento…

Como les decía más arriba, el fútbol es una manera de salir de pobre: si te toca aprovechas la oportunidad. Está claro que los ciudadanos franceses de origen no europeo tienen un nivel de renta inferior a la media: esto es un hecho. Por tanto, muchas de estas familias de clase media-baja o baja intentan a toda costa sacar el nuevo Benzemá (qué mal me cae este tío, pero ya hice un post sobre el angelito hace un tiempo, no me repetiré más). Ello provoca que los filiales de equipos de fútbol franceses, ya sea la selección o no, vayan llenos de chavales de orígenes lejanos: es una manera de evitar el racismo en el mundo laboral.

Luego existe un segundo factor, y es que muchos de estos chavales tienen doble nacionalidad (sobre todo argelina y marroquí), y ya conocen aquellas condiciones según las cuales puedes jugar en dos selecciones de dos países diferentes hasta que llega el momento de escoger, y ahí ya tienes que decidirte. Recuerdo hace tiempo que vi el reportaje de un chaval con doble nacionalidad que al final escogió jugar para la selección que no era Francia (creo que era Argelia). Pues bien, al tío lo sacan por la tele echando pestes de Francia, todo muy feo, diciendo esto y lo otro, cuando la realidad era muy sencilla: como futbolista no valía un pimiento y en Francia le dijeron que nunca sería titular, y por ello prefirió ir al país de sus padres, donde el nivel de fútbol es inferior, y ahí sí que sería titular y todo lo que quisiera. Pero claro, en vez de ser un poco humilde y aceptar que uno no es el nuevo Matuidi, pues el chaval salió siendo lo que era, un memo maleducado.

 matuidi

 

Y me dirán: pero Ella, estás hablando de chavales que tienen la nacionalidad francesa, estos chicos no son extranjeros. Y les contestaré: no seamos bienquedados. Claro que son franceses, quizás para usted querida lectora o lector, pero para la masa sin cerebro que va a votar o que lee Marca (en Francia por suerte no hay un equivalente a la caverna), estos chavales SON extranjeros. Y como extranjeros con el color de piel equivocado que son, no se les quiere hasta que se convierten en todo un portento y 100% franceses más allá de todo atisbo de duda.

¿Y las canteras? Pues bien, como les decía más arriba, una cosa es la justicia y otra la eficacia. No es bonito que tu equipo salga al terreno de juego con once tíos y que ni uno tenga la nacionalidad del país en cuestión. No es justo, no es bonito, no es ideal, pero es EFICAZ. Porque la justicia no existe en términos empresariales…

Samsung ha tenido que sacar del mercado su nuevo Galaxy Note 7 porque explota. No lo ha hecho porque ha pensado “vamos a dejarle a Apple que recupere un poco el terreno con la salida del iPhone 7, porque las ventas de Apple bajaron mucho con el iPhone 6s…”. Les parece ridículo, ¿no? Pues esa lógica empresarial es la misma que aplican los clubes de fútbol: sí, claro que es muy bonito poder hacer como el Barça el día que saltó al campo con ocho canteranos, la vida es bella, mi pequeño poni me espera en el establo y yo vivo en un arcoíris donde nunca llueve y siempre brilla el sol…

 

grumpy-cat

 

La realidad es que yo voy a saltar al campo de la mejor manera posible, y romanticismos los justos. Entonces si tengo que salir con once tíos extranjeros salgo. Si tengo que pagar una pasta para llenar mi plantilla de sudamericanos sobrevalorados lo hago. Si tengo que contratar a ojeadores por todo el mundo lo hago. Y cuando encuentro al chaval asiático, africano o de donde sea que me da buenas vibraciones me lo traigo a cuerpo de rey. Y si al nacional de Fuentealbilla no le gusta pues que se busque otro equipo, porque aquí estamos para hacer funcionar la calculadora del banco, no la calculadora del corazón.

Evidentemente, como todo en esta vida, no hay uniformidad. Evidentemente no todo el mundo actúa de la misma manera, ahí está el Athletic Club, que se rige claramente por otras reglas, no las del mercado. Y ahí creo que radica la cuestión del/la aficionado/a medio/a: ¿cuál es tu equipo? Y sobre todo:  ¿por qué? Si has nacido en Bilbao es probable que prefieras el modelo de casa, con jugadores vascos y que sea lo que Dios quiera (y ojo, que no les va nada mal). Si has nacido en un sitio donde el equipo de fútbol va a golpe de talonario, por ejemplo en París, pues estarás encantado de que te traigan gente extranjera, pensando que eres el más chupiguay de la pradera. Otra cosa ya será la gente que se hace de un equipo que no es el que geográficamente le toca, que no está prohibido evidentemente, pero eso es harina de otro costal. 

Les daré un ejemplo. Ya les he hablado de un compañero de trabajo que tengo actualmente, un inglés que vive en Inglaterra, y que es súper fan del Rayo Vallecano (pobre, está de lo más triste por el descenso). Pues bien, él es fan del Rayo simplemente porque les pilló un día en la tele con una camiseta defendiendo un montón de causas solidarias y le gustó tanto la filosofía que se compró la camiseta y se hizo fan. En su vida ha estado en Vallecas, no habla una palabra de castellano (excepto “vamos Rayo”, eso sí lo sabe), no tiene intención de mudarse a España, pero se enamoró y ahí sigue, fiel como el primer día.

 rayo-vallecano

 

Pues bien, uno se hace fan de un modelo, en el caso de mi compañero se es fan de un modelo solidario y contracorriente. Otros serán fans de modelos de cantera como los leones, y luego la mayoría se hará fan de modelos de cartera, como hay tantos. Ya mis preferidos son los que “ahora soy del Chelsea porque gana, uy espera que ahora soy del Bayern, y más tarde del Madrid hasta que me pase al Atlético”. Ésos son los campeones de verdad, los memoncios a los que hay que evitar como la peste…

 

Resumiendo para @fcb_81 

Querido @fcb_81, en definitiva, esto es lo que pienso. Hay cosas que pasan que son injustas y no hay que tolerarlas (como el caso de la Lazio). Hay otras cosas que pasan y, aunque injustas, hay que aguantarse porque el mundo funciona así (como el caso en que lo de fuera por ser de fuera vende más). Y entre la cantera y la cartera, el modelo cartera vende más porque como seres humanos somos caprichosos, imperfectos e inmaduros. Sin embargo, me alegra profundamente que existan todavía los románticos como el Athletic, que sigan fieles a sus principios, porque alguien lo tiene que hacer, y porque si hay algo que no pienso aceptar es la uniformidad. La “normalidad” es un concepto muy peligroso, pero es algo que daría para otro post entero.

¿Y el racismo? Ah, eso existirá siempre. Todos somos racistas. Yo por ejemplo soy muy racista con la gente que se cuela, me vienen unas ansias exterminadoras muy difíciles de controlar (se suele arreglar con una llamada de atención y una cara de pocos amigos, pero el cabreo me lo llevo a casa).

El racismo es simplemente miedo a lo diferente, tan sencillo como eso, y todos llevamos ese miedo dentro. Te hacen creer que tienes un problema con el color de la piel, cuando en realidad el problema quizás es que te da miedo la gente diferente y ya. Yo no veo problema en traerte chavales a casa, tratarlos bien y ver si te sale un genio, mientras los niños estén perfectamente cuidados y los padres estén de acuerdo. El problema es si juzgas diferente al que viene de fuera respecto al de Fuentealbilla, pero desgraciadamente para eso tenemos que confiar en que las personas que estén a cargo sean inteligentes y… justas, ese concepto que no está nada de moda.

 

La semana que viene más

Ya tengo tema para mi post de la semana que viene, y vengo cargadita de indignación, aviso. Le agradezco a @fcb_81 la oportunidad que me ha dado de hacer algo diferente, de forzarme a utilizar el cerebro, y de hablar de un tema muy interesante. Creo que un futuro me apetecerá jugar de nuevo a este juego…

Les dejo con una escena maravillosa de “Moulin Rouge!”, lo que daría yo por poder ser Nini (la bailarina principal)… And Obi-Wan can sing. ¡Feliz semana!

 

Ella Diario AM

Twitter: @EllaDiarioAM

 

*Puedo prometer y prometo que NO he sido coaccionada por Ankor escribiendo este post

 

 

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Ella

Desvariando semanalmente desde París (Francia). Y "echar" va sin h. Todo empezó en octubre de 2009, justo antes de mudarme a vivir a París. El hermano pequeño de mi mejor amiga me dijo "tienes que visitar un blog muy divertido…". Y aquí estamos unos años después, de administradora y dominadora del mundo, contando cada domingo batallitas varias ("yo he venido aquí a hablar de mi libro", que decía aquél). Aviso para navegantes: mis posts se han de leer con el sentido del sarcasmo incorporado si se quiere disfrutar de la experiencia completa. Y el deporte femenino existe.

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