Aportación Propia

Remember My Name – Crónica Diario AM 15/03/2015

Remember My Name – Crónica Diario AM 15/03/2015
Ella

Querid@s Damistas,

Ha sido inevitable, y miren que me mantengo al margen… Pero parece ser que el motor ha vuelto. Supongo que habrá una temporada de estas cosas, y que no están todo el año apretando el acelerador, sino que paran en algún momento y luego vuelven (no sé por qué, pero vuelven). El caso es que si el tema les interesa, se han equivocado de sitio. Vayan aquí, donde gente que sabe les contará cosas. No sé qué cosas, pero cosas que hacen brum brum (supongo) y todo eso. Doy por concluida mi aportación anual al motor. Gracias y vayamos a lo nuestro.

Una vez conocí a una chica que se fue a estudiar a una universidad extranjera durante una temporada. Llegó con muchos sueños por cumplir, contenta, con una sonrisa permanente en la boca. Ah, pero el racismo es lo que es: miedo al diferente. Ya sea por el color de la piel, por el pasaporte, por el origen familiar, por el dinero que se tiene o no se tiene, porque no nos gusta su peinado o la ropa que lleva… Todos somos racistas, sin que ello implique un racismo de color de piel.

El caso es que la chica se adaptó lo mejor que pudo a los compañeros de clase, y tampoco lo pasaba mal, todo lo contrario. Rápidamente se dio cuenta que había algunos que la consideraban inferior, lo cual le hacía reír… ¿Inferior ella? Como dice aquella frase, nadie te puede hacer sentir inferior a no ser que tú lo consientas… La extranjera llevaba bien las tonterías de unos jovencitos que no habían tenido suficiente recorrido en la vida. Por ejemplo, nadie la invitaba a formar parte de los grupos para hacer los trabajos obligatorios, que luego había que presentar en público con el profesor poniendo la nota, pero ella acababa arreglándoselas siempre. 

Incluso un día entró en clase y vivió algo surrealista. Se sentó en el único asiento libre, que era al lado de un chico. Tal cual se sentó vino la novia de turno del chico y le dijo, con una sonrisa en la boca: ¿te importa cambiarme el sitio? Y es que resulta que la chiquilla no se había atrevido a decirle nada a la persona que se había sentado en la clase anterior al lado de su chico, pero cuando llegó la extranjera por ahí no pasó: a la extranjera la iba a sacar del asiento carpiendo (expresión uruguaya que me en-can-ta). La extranjera la miró incrédula, preguntándose si estaba en una universidad o si había vuelto al colegio, pero porque le daba totalmente igual todo, aceptó el cambio de sitio, probablemente pensando “menos mal que tú eres un poquito más madura que ésta…”.

 Estudiante

 

La extranjera iba avanzando el curso, sacando buenas notas, participando en clase, haciendo presentaciones orales cuando tocaba, y llegó un día en el que todos los alumnos locales se pusieron muy nerviosos. Resulta que la universidad celebraba cada año una competición entre los alumnos de cursos superiores. Había que preparar en grupos de tres personas un estudio de un caso real de una empresa y presentarlo ante un jurado. Y ahí estaba el quid… Había varios jurados, y no todos estaban formados por profesores, ya que venían reclutadores de empresas importantísimas a echar un ojo a los cachorros que pronto llegarían al mercado laboral.

La extranjera acabó en un grupo de tres con los que nadie quería estar. Había un chico de un curso inferior que se presentaba voluntariamente al concurso para coger experiencia en estas cosas, el segundo miembro era otro chico que no tenía ni un amigo en clase, alguien del que todo el mundo se burlaba todos los días de manera muy cruel (curiosamente, este alumno era de origen extranjero), y la tercera persona era ella, otra persona con la que nadie quería ir. 

La extranjera no lo supo hasta el final del día, pero los cien concursantes tenían por objetivo ese día obtener la tarjeta profesional de algún miembro de algún jurado, con la posibilidad de enviarle su CV para hacer unas prácticas en verano y quién sabe, quizás acabar en la plantilla de alguna de las fantásticas empresas presentes. Pero claro, a ella nadie se lo explicó, y con un grupo así (el novato, el inadaptado y la que nadie quiere en su grupo) la catástrofe estaba garantizada. 

Pues bien, ¿saben qué pasó? Que acabó el día, evidentemente el grupo de los tres perdedores fue eliminado en la primera ronda, pero eso no fue todo. De los cien participantes, sólo tres recibieron la tan ansiada tarjeta profesional para enviar su CV más tarde. La extranjera fue uno de ellos, con el añadido de haber recibido una mención especial del jurado diciéndole que lo había hecho fantásticamente (y por detrás, en privado, le hicieron llegar otro mensaje: qué lástima que no hubieses estado en un grupo más fuerte).

La extranjera pasó una tarde muy rara… Eso sí que era una derrota con sabor a victoria. De pronto, toda la gente que en clase la había evitado, que ni le hablaba, que ni siquiera se había molestado en tener contacto visual con ella durante meses, venía a hablarle (o quizás a ver la tarjeta profesional que ella tenía para memorizar el e-mail de la reclutadora de una de las empresas más importantes del mundo, porque yo lo valgo…). De pronto recibía felicitaciones por parte de gente que se había pasado meses evitando hacer trabajos de grupo con ella. Incluso se enteró que corría un rumor por clase: “claro que la extranjera ha llamado la atención del jurado, es inteligente y buena hablando en público”.

Y eso, damas y caballeros, es lo que se llama popularmente subecarrismo.

Y es patético.

 

Luis Enrique 

 

Semana grande

Yo no sé ustedes, pero yo tengo aún el suelo de mi casa pegajoso de cerveza… Y es que el miércoles pasado París se volvió toda loca, loquísima pero de chez Loco SúperLoco. Todo empezó el martes, con el Schalke 04 casi eliminando al Real Madrid de la Champions League. Como cuento más arriba, el subecarrismo es peligroso, ya que el Real Madrid no está muerto: en cuartos de Champions, segundo en liga y dependiendo de sí mismo, y poco a poco vaciando la enfermería. En fútbol, como ha dicho no sé quién hace unos días, todo cambia en un partido… Pero no hablemos del Real Madrid, sino del Schalke.

El Schalke nos demostró el martes pasado que la fe mueve montañas. Estuvieron a puntito de clasificarse en cuartos y nos dieron una lección a todos, una lección enorme. Nos recordaron algo que repito mucho últimamente: en fútbol todo es posible (lo cual no pasa en otros deportes). Creyeron hasta el final que era posible clasificarse, no se rindieron, y no se dejaron desanimar por su debilidad defensiva, sino que la suplieron con grandes dosis de piernas y goles. Casi lo consiguieron, y no hubiese sido inmerecido…

Al acabar el partido en el Bernabéu (que vi con estos ojitos que tengo en la cara), dije en voz alta: el Schalke le ha mostrado el camino a seguir al Paris Saint-Germain mañana. Ya saben que soy residente desde hace años en la Ville Lumière, y andaban los aficionados parisinos callados desde hacía dos semanas, porque en su eliminatoria contra el Chelsea tenían muchas cosas en contra: el resultado de la ida favorecía a los ingleses, la vuelta se jugaba fuera, el imprevisible factor Mourinho, árbitros influidos por el prepartido cortesía del Happy One, Courtois y sus ocho brazos…

 Verratti

 

En fin, que durante un par de semanas estuve con la impresión de que yo era la única que creía en la clasificación parisina. Les recuerdo que lo dejé aquí por escrito en crónicas anteriores:

15/02/2015: “ (…)y yo sigo creyendo que el PSG puede ganar el martes, porque en fútbol hasta lo impensable es posible. Aquí lo dejo por escrito. Allez Paris!!! » 

22/02/2015 : « Feliz semana, y el PSG fue capaz de empatarle al Chelsea a pesar de las circunstancias, con gol uruguayo incluido. Ahí lo dejo. » 

Pues bien, llegó el miércoles pasado y ya saben que el PSG tumbó al Chelsea. Lo que no saben es la que se montó aquí… El PSG no ha ganado nada, es cierto, pero ha obtenido algo muy importante: un “remember my name” que se nos ha quedado a todos grabado en nuestras cabecitas. Personalmente, lo viví con los vecinos golpeando la pared (es lo que tienen las prórrogas, que a medianoche sigues berreando ante la tele), cervezas por el suelo mezcladas con un grupúsculo de gente (menores incluidos) gritando como posesos con la ropa empapada de alcohol, comentaristas afónicos, público televisivo que salta de su asiento en el 2-2, orgasmo de proporciones cósmicas entre los aficionados… Ni les cuento cómo estaban los aficionados al día siguiente, ni se lo cuento.

 PSG vs Chelsea FC

 

El PSG y el Schalke nos han recordado algo muy importante. Da igual que juegues en un estadio imponente, da igual que el árbitro saque una tarjeta roja que no viene a cuento y te deje injustamente con diez durante un partido entero, da igual el cansancio, da igual que cada vez que marcas el otro te meta un gol más… Si crees que es posible nada ni nadie podrá pararte. Nada ni nadie.

En el caso del PSG, estos cuartos de final son merecidos e importantísimos. El año pasado fueron eliminados por el mismo Chelsea, y para mí el factor clave fue la falta de experiencia. Ahora el PSG ya ha vivido una noche de Champions de verdad. Matuidi ya sabe que si corre como alma que lleva el diablo puede ganar. Verratti ya sabe que en Champions tiene que controlar ese carácter suyo tan difícil para hacerse el amo del centro del campo, Motta ha podido enseñar a los otros lo que es jugar la Champions sin dar patadas (o no demasiadas, lo cual en su caso es admirable), Sirigu también sabe ahora cuál es el nivel que tiene que tener para clasificarse, Pastore tiene el reconocimiento continental que se merece (les recuerdo que este mágico jugador no fue llamado para el Mundial de hace unos meses…), y Cavani ha visto ¡por fin! recompensadas sus carreras del ataque a la defensa. Y no me quiero dejar a Maxwell, jugador víctima de lo que llamo el “complejo Sergio Busquets”: te marcas partidazos pero nunca nadie habla de ti. Qué gran jugador es Maxwell, uno de mis preferidos del PSG sin duda…

 Maxwell

 

Paris c’est magique! Y ahora a ver a quién le toca en cuartos… Yo espero que no caigan contra un español, que si no voy a tener que vivir debajo de una piedra unas cuantas semanas…

 But David Luiz

 

Fundido y negro

Hoy no les voy a hablar de Osasuna, lo dejaremos para más adelante. La semana que viene no podré estar el domingo con ustedes, pero existe la posibilidad de que aparezca en algún momento, veremos…

Antes de irme les comunico que he acabado todas las temporadas del otro remember my name: “Breaking Bad”. El señor del casco oscuro me dijo (y cito de memoria): “te vas a enamorar de Walter White”. Pues la cosa iba bien hasta llegar a los últimos eventos… No sé preocupen, no hay spoilers. O sea que casco oscuro no, mi solidaridad es hacia Skyler, que encima he leído que es un personaje muy criticado, y no entiendo por qué: el criminal es el marido y ella intenta ser todo lo legal que puede ser al mismo tiempo que protege a la familia. Esos son los hechos. El día 8 de marzo tendría que existir todo el año… Y puestos a enamorarse, me quedo con Jesse, Saul, Hank o hasta Mike, pero no Walter. 

Finalmente, ¡volvamos a Broadway! Hoy les traigo a un barítono, Brian Stokes Mitchell. Su voz es tan maravillosa que una vez leí esto por internet: con tal de oír ese regalo de garganta, BSM podría leer el listín telefónico y lo escucharíamos. 

A finales de los años 90 del siglo pasado DreamWorks quiso plantarle cara a la todopoderosa Disney en el mercado de los dibujos animados. No acertaron del todo, pero al menos lo intentaron con “El príncipe de Egipto”, película de animación sobre la historia bíblica de Moisés, con canciones y todo. Pero Disney es Disney, y escoger una historia dramática como ésta, y encima ponerle canciones no es lo mejor para conquistar a unos niños que estaban aún por caer rendidos a los pies de Pixar… Sin embargo, ¡sin embargo!, esta película tiene una canción ma-ra-vi-llo-sa que cada vez que escucho me pone de un buen humor increíble y me dan ganas de bailar.

 Prince of Egypt

 

Y sin saberlo al ir al cine en el invierno de 1998, años más tarde me convertiría en una fan enamoradísima de Brian Stokes Mitchell, el mismo que canta esta canción que les traigo hoy, “Through Heaven’s Eyes”. Además, como sé que quieren aprender sobre estos temas, BSM ha interpretado al Quijote en un musical llamado “Man Of La Mancha”, que es la adaptación de Broadway de la obra de Cervantes, uno de los grandes musicales clásicos. Algunos lo habrán visto en directo ya que Paloma San Basilio lo trajo a España, interpretando a Aldonza/Dulcinea, con José Sacristán en el papel de Quijote, hace años ya. 

¿Que no han leído el Quijote? ¿Y a qué esperan? ¿A que el PSG gane la Champions? Lean el Quijote, que es largo pero es buenísimo (sí, lo he leído enterito, nada del resumen escolar y facilón, el de verdad, a pelo y con 2.000 páginas, con castellano del siglo XVII, y me lo pasé pipa).

Miren el video y ya me dicen si no acaban la canción con una sonrisa en la boca. ¡Feliz semana!

 

Ella / Diario AM

Twitter: @EllaDiarioAM

 

 

 

¿Te gusta esta entrada?

17
Aportación Propia
Ella

Desvariando semanalmente desde París (Francia). Y "echar" va sin h. Todo empezó en octubre de 2009, justo antes de mudarme a vivir a París. El hermano pequeño de mi mejor amiga me dijo "tienes que visitar un blog muy divertido…". Y aquí estamos unos años después, de administradora y dominadora del mundo, contando cada domingo batallitas varias ("yo he venido aquí a hablar de mi libro", que decía aquél). Aviso para navegantes: mis posts se han de leer con el sentido del sarcasmo incorporado si se quiere disfrutar de la experiencia completa. Y el deporte femenino existe.

More in Aportación Propia

portada

Ingeniería (poco) financiera – 04/12/2016

Ella4 diciembre, 2016
clasico-650x300

Nada puede salir mal – Crónica Diario AM 2/12/16

graunch2 diciembre, 2016
fly-running-_-oriol-batista-13

Flyrunning y correr como locos. Crónica DiarioAM 01/12/2016.

Rockdactor1 diciembre, 2016
Los Rosberg

F-1: Rosberg se corona – Cronica Diario AM 28/11/2016

churchill28 noviembre, 2016
portada

Barquitos y palabras – Crónica Diario AM 27/11/2016

Ella27 noviembre, 2016
1421355142930_lc_galleryimage_atletico_s_fernando_torre

Aquellos maravillosos años – Crónica Diario AM 18/11/16

graunch18 noviembre, 2016

Copyright © 2015 DiarioAM