Aportacion Usuarios

LA SOMBRA DEL DOPAJE ES ALARGADA (2 º Parte de La inocencia perdida by BENDER)

LA SOMBRA DEL DOPAJE ES ALARGADA (2 º Parte de La inocencia perdida by BENDER)
DjDolly

La edición de 1998 había dejado la imagen del Tour de Francia bastante tocada. En la del año siguiente, el 1999, tomaría la salida un corredor que no era ni mucho menos desconocido, pero tampoco se le situaba entre los favoritos, el norteamericano Lance Armstrong. El tejano tenía una historia con la que sueñan los mandamases de Hollywood a la hora de hacer un biopic sobre el espíritu de superación a través del deporte. A los catorce años era nadador, a los dieciséis triatleta, consiguiendo campeonatos nacionales en 1989 y 1990. No tardaría en dar el salto al ciclismo profesional. En 1993, un jovencísimo Armstrong ganaba el Mundial en ruta de Oslo por delante del Miguel Induráin de los años dorados. Casi nada. Entre 1993 y 1995 los éxitos se sucederían. Todo parecía indicar que el futuro del ciclismo le tendría como referente, sin embargo, la vida tenía otros planes inmediatos para él. En octubre de 1996 se le detectó un cáncer testicular. Tras serle extirpado un testículo y sometido a varias sesiones de quimioterapia, el doctor que llevaba su caso le comunicó que tenía menos de un 40% de posibilidades de sobrevivir. Armstrong consiguió recuperarse gracias a un óptimo tratamiento. En 1998 volvió al ciclismo profesional y, aunque llegó a plantearse la retirada tras la Paris-Niza de ese año, sus buenas sensaciones en competiciones posteriores le llevaron a plantearse retos mayores. Acabó conquistando el Tour de 1999 y repetiría el primer puesto en el podio de la ronda gala de forma ininterrumpida hasta el 2005. Con sus siete tours adelantaba a los míticos Anquetil, Merckx, Hinault e Induráin, con cinco cada uno, entrando en la leyenda del ciclismo en carretera.

A la prensa de la época, especialmente a Marca, no le gustaba el predominio del americano en el Tour. Sin héroes como Induráin, ¿cómo iban a practicar su deporte favorito, el subecarrismo? Respuesta: aunque fuese con una victoria de etapa o un solo día de maillot amarillo.

20002002

20042005

Del torero “Chava” Jiménez, a Mayo y Heras, pasando por Igor González, siempre con la presencia de Induráin, ya fuese de cuerpo presente o como fantasma aterrador. En un principio se trataba de volver al podio del Tour, pero tras años de tiranía del norteamericano, al final lo que importaba de verdad era que un profano no mancillase el récord de Induráin. “El pelotón del Tour quiere verlo perder”, et tu, Marca?

 

Pese a que se le indigestase a la prensa deportiva patria, la historia de superación del tejano era una buena publicidad para el ciclismo en ruta tras la difícil segunda mitad de los noventa. Además, se conseguía captar a la exigente audiencia norteamericana. En aquellos años de esplendor algunas voces se alzaron discutiendo su hegemonía, entre ellas la del diario L’Equipe, que sería de los primeros en acusarle de dopaje. El altivo Armstrong no dudaría en calificar de envidiosos a los franceses en general y L’Equipe en particular en unas controvertidas declaraciones. Sin embargo, la sombra del dopaje siguió revoloteando a su alrededor en los años posteriores a su retirada, pero no había pruebas de peso que le condenaran. No sería hasta el 10 de octubre de 2012 que la Agencia Anti-doping estadounidense (USADA) acusa a Armstrong y el US Postal, su equipo de los años triunfales, de utilizar “el sistema más sofisticado, profesionalizado y exitoso de dopaje que el deporte jamás ha visto”. El 22 de octubre la UCI le despoja de sus siete tours y le aplica una sanción deportiva de por vida. En enero del año siguiente, Armstrong confiesa haberse dopado en el programa de Oprah Winfrey. De héroe a villano. Era el remate a una década de decepciones en el ciclismo. Marca aprovecharía la inmolación del tejano en televisión para saldar cuentas pendientes. 

2013

Durante la época de aplastante dominio de Lance Armstrong en el Tour, la Vuelta fue coto de los ciclistas españoles. Entre el año 2000 y 2004 lograrían la victoria Roberto Heras en tres ocasiones (2000, 2003, 2004), Angel Casero (2001) y Aitor González (2002). El protagonismo español en la Vuelta en esos años fue tal, que los tres primeros puestos del podio serían para ciclistas nacionales en las ediciones de 2001, 2002, 2003 y 2004. La Vuelta del 2005 también tendría el mismo ganador de los dos años anteriores, Roberto Heras, pero le sería retirado el galardón tras una posterior acusación de dopaje, cediendo su puesto al ruso Denis Menchov. Heras sería apartado del ciclismo profesional durante dos años. Tras cumplir la sanción, decidió retirarse ante la falta de ofertas de equipos de nivel.

 

La organización del Tour llevaba años avisando de la laxitud de los organismos españoles respecto a la lucha contra el dopaje. No andaban desencaminados. En la década de los noventa apenas hubo casos reseñables entre los ciclistas nuestro país, a diferencia de los que estaba sucediendo en otras latitudes. Hasta el 2002 el caso más reseñable fue el de Txema del Olmo, que dio positivo en el Tour del 2001, pero fue absuelto por la Federación Española. A partir de 2003 los casos se fueron multiplicando: en ese año los corredores David Bernabéu, Javier Pascual Llorente, Aitor Kintana e Igor González de Galdeano darían positivo, siendo sancionados por ello; en 2004 serían Jesús Manzano (que acabaría dando veracidad con sus posteriores declaraciones a la Operación Puerto), Francisco Pérez, Luis Fernández Olivera, Víctor García Estévez y Oriol Colomer; en 2005 Iñigo Landaluce, Jenaro Ramos Lozano, Aitor González y el citado Heras.

 

En 2006 se destaparía la Operación Puerto. El sumario llegó a implicar hasta 58 ciclistas profesionales y señaló al médico Eufemiano Fuentes y a Manuel Saiz (director en ese momento de Liberty Seguros, conocido anteriormente como ONCE) como principales responsables de una trama que se dedicaba a la gestión de autotransfusiones de sangre y a la organización y planificación de tomas, suministros y ventas de sustancias prohibidas. Aunque los principales acusados de la trama acabaron siendo declarados inocentes en 2007 al no haber cargos penales contra ellos, la repercusión del caso dejó al ciclismo herido de muerte. En el sumario aparecían nombres como Jan Ulrich, Tyler Hamilton, Roberto Heras, Oscar Sevilla, Francisco Mancebo, Ivan Basso, Angel Casero, Igor González de Galdeano, Alejandro Valverde, Santiago Botero, Marco Pantani o Alberto Contador. Algunos de ellos fueron sancionados, del resto no aparecieron suficientes indicios como para merecer el castigo.

 

Jesús Manzano, tras ser despedido por el equipo Kelme, comenzaría a desgranar las interioridades del pelotón en una serie de entrevistas para As. Manzano no fue nunca un corredor de relumbrón, sino uno de tantos sacrificados gregarios que hacen lucir a los cabezas de cartel. Habría pasado sin pena ni gloria por las páginas de la historia del ciclismo de no haber sido por sus escalofriantes confesiones, que hicieron a más de uno cuestionarse la legitimidad de este deporte. Entre otras cosas, Manzano aseguraba que las transfusiones se realizaban sin control alguno, por lo que un ciclista podía recibir sangre de un grupo incompatible, causándole reacciones de hipersensibilidad, como la que él padeció. Tampoco había un especial cuidado en la conservación de las bolsas de sangre: “no se puede dejar una bolsa antes de un Tour donde hace un calor de la leche. Luego también la forma, que se haga un nudo en la bolsa y se deje así”. El ciclista madrileño llegó incluso a temer por su vida:

 

“Estuve en un hotel, al lado de la calle Linares, que pagué yo. Y allí vino un señor con una motillo, que se supone que era el ayudante del médico, con una carterilla que llevaba entre las piernas y resulta que subo arriba y me dicen: “Mira, ésta es tu bolsa de sangre”, pero allí no ponía Manzano en ningún lado, ni pruebas cruzadas ni pruebas de nada. Podía ser la sangre de Pepito Flores.

Allí lo preparan, lo cuelgan en un pie, me siento en una camilla, mi novia estaba en la sala de espera, te estoy hablando de julio en Valencia, qué calor hacía, y me empiezan a poner dicha bolsa y cuando llevaba 125 ml de la sangre, me empiezo a encontrar muy, muy, muy, muy mal. Con escalofríos, con tiritera, a mí me echaban mantas y yo tenía más frío que si estuviera en el Polo Norte.

Me metieron entre 125-175 ml y si con eso te pasa esto, si me llego a meter la bolsa entera ¿qué me hubiera llegado a pasar? Por lo que tengo yo entendido, esa bolsa estuvo en el Tour, en mala conservación, y el médico le dijo a mi novia que había estado un poco despistado. Fíjate, despistado, es que estamos hablando de la vida de una persona. Yo estaba jodido, con mucho frío, me dan la vuelta allí como si fuera un perro y me pinchan Urbasón, que es un corticoide para problemas alérgicos, inflamaciones e intoxicaciones, pero no se crean que me pinchó una ampolla, me pinchó dos cajas. 

Me encuentro muy mal, consigo irme, me monto en un taxi para llegar a la estación de Valencia y cómo me vería el taxista que me preguntó que a qué hospital iba. […]

El revisor del tren decidió quitar el aire acondicionado. Aún así le pedí una manta, pero no tenían. Había un señor delante que decía: “Este muchacho no aguanta, este muchacho se muere”. El tren no arrancaba si yo no me bajaba. El mánager del equipo debió llamar al médico y éste vino. Me sacó a hombros del tren y me llevaron otra vez a la clínica. Y me empezaron a poner más Urbasón”.

 

Para más información: http://www.as.com/misc/manzano/

 

Las declaraciones de Manzano desataron una fuerte polémica, provocando el rechazo de la gente del gremio. Llegó incluso a ser amenazado de muerte. La investigación de la Operación Puerto acabaría dándole la razón.

 

Tras la Operación Puerto ya nada sería lo mismo. Raro era el día que no amaneciéramos con un nuevo caso de dopaje. Las sospechas se habían confirmado, no se trataba sólo de dos o tres manzanas podridas, era todo el cesto. Los titanes que veíamos con ojos inocentes no eran sino sacrificados humanos, sometidos al dictado de intereses espurios.

 

En 2006 el vencedor del Tour sería el estadounidense Floyd Landis, pero un positivo por testosterona le privaría del galardón, que recaería en el segundo clasificado, el español Oscar Pereiro. El ciclista gallego abandonaría el pelotón en 2010, tras discretas actuaciones en los años posteriores a su triunfo. Floyd Landis aseguraría en una entrevista realizada en 2011 que había visto doparse a Pereiro. ¿Una retirada a tiempo? Me da que nunca lo sabremos. A Marca, sin embargo, estas disquisiciones le traían sin cuidado, lo importante era la foto con el ganador, por más cutre que fuese:

djpereiro

El 2007 traería un rayo de esperanza, de nuevo un corredor español se aupaba al trono del Tour. Eran tantas las ganas de volver a creer en un héroe que rápidamente se le nombraría “el nuevo Induráin”. ¿Sería merecedor de tal etiqueta?

 

———————————————————————————————————————

 

(Concluirá:

El héroe de los medios)

 

PD: disculpadme, estimados Damistas, por utilizar tan burdo ardid para conseguir mantener vuestra atención sobre mis escritos de ciclismo. Quiero dejar claro de antemano que el ciclismo en ruta me parece un bellísimo deporte que me ha dado grandes momentos como espectador, tanto en las grandes vueltas como en las pruebas de un día en mundiales o juegos olímpicos. Quizá debido a aquellos buenos recuerdos me decidí a elaborar estos artículos, tratando de buscar el momento en que mi afición bajó varios peldaños hasta quedarse en una aséptica indiferencia.

 

Bonus track: dedicado nuestros lectores más jóvenes y los más nuevos, que creen haberlo visto todo con portadas como “MotorKroos” y por supuesto, a aquellos que tuvieron que sufrir “ingeniosos” chascarrillos como éste en su momento.

turbo

 

Leer parte 1 “La inocencia perdida” by Bender

bender

 

¿Te gusta esta entrada?

18
Aportacion Usuarios
DjDolly
@djdollyDAM

Cronista, Barman, DJ, Informático, Bloguero y enfermo del deporte.

More in Aportacion Usuarios

14302348982_03d5edfd05_b

Stevie, you’ll never walk alone! – Crónica DiarioAM 8/12/16

POMPEY8 diciembre, 2016
1971_champions_league_final_ajax_-_panathinaikos

La Copa de Europa del 71; el inicio de la leyenda – Crónica Diario AM 24/11/16

POMPEY24 noviembre, 2016
1738046378_extras_albumes_0_1024

La Liga de los 69 puntos. Crónica Diario AM 27/10/16

POMPEY27 octubre, 2016
3045389_99d42982

Portsmouth FC. The Sleeping Giant – Crónica Diario AM 20/10/16

POMPEY20 octubre, 2016
brentford

The Three Lions – Crónica Diario AM 6/10/2016

POMPEY6 octubre, 2016
futbol_phone

La Tecnología y el Fútbol – By Errante

Moebius4 marzo, 2016

Copyright © 2015 DiarioAM