Aportación Propia

Crónica Diario AM 06/10/2014 – La mano que da de comer

Crónica Diario AM 06/10/2014 – La mano que da de comer
Anz

Una de las grandes cuestiones más analizadas sobre la reciente historia del siglo pasado es la de como alguien como Adolf Hitler consiguió hacerse con el control de un país democrático y llevarlo bajo su liderazgo hacia un ambicioso y a la postre trágico plan para conquistar Europa dejando en el camino uno de los capítulos mas tristes y horribles que hayan existido.

La explicación más plausible y aceptada radica en el oportunismo, el marco en el que ocurrió, el lugar y el momento justo para que aquello sucediera, el tempo. En cualquier otro instante seguramente todo habría sido diferente pero en una Alemania arrinconada tras una primera guerra perdida, arruinada tras la debacle financiera del final de la década de los 20′ y sumida en una depresión espantosa con una inflación y un desempleo sin precedentes, en ese momento se dio el caldo de cultivo ideal para la aparición de un salvador.

Un iluminado que les dijese a todos aquellos desesperados que él era capaz de cambiar todo aquello, que les sacase del fango en el que se encontraban para alzarse orgullosos. Todo comenzó con cierta suavidad pero tras sentirse fuerte tras las elecciones del 33 donde consiguió ser el partido más votado aun sin mayoría, las mascaras cayeron y tanto el cómo sus seguidores acabaron por mostrar un rostro de pesadilla.

Solo en la desesperanza se explican ciertos comportamientos y si además es un mal general acaba por esparcirse como una plaga a la que todos siguen sin hacerse preguntas. El único hecho que importa es un fin sin importar los medios. El resultado es por todos conocido pero es más instructivo estudiar los inicios puesto que hay errores que nunca deben volver a cometerse.

Estaba entretenido leyendo sobre el tema cuando mi mente se puso a enarbolar paralelismos nuevamente, una especie de vicio crónico que la mayoría de las veces me lleva a divagar por callejones sin salida y que otras teje ciertas situaciones curiosas aunque siempre respetando mucho algunas distancias. Que dos situaciones tengan puntos en común no las compromete a ser iguales ni mucho menos y lo que a continuación escriba no debe tomarse en comparación a lo anterior expuesto, tan solo en un nexo causal similar, el del tempo simplemente, excluyendo obviamente cualquier otro contexto que se le quiera implicar.  

Pensaba en cierto importante mandatario que decidió ponerse en fuga cerca del final del llamado galacticidio, palabra derivada de un término del que siempre aborrecí, principalmente por su origen mediático y cateto (los hay a montones por cierto). El caso es que viendo en perspectiva aquellos momentos uno piensa que tras tamaña caída, es difícil explicarse lo que acontecería años después. Como alguien que queda marcado con la sombra del fracaso surge de nuevo con enorme fuerza en un tiempo relativamente corto y es aclamado bajo palio por una masa enfervorizada y deseosa de su presencia.

Lo que sucedió en ese pequeño espacio es que tuvieron que encararse por primera vez en décadas de dominio absoluto con la posibilidad real de que aquello hubiese acabado y que ahora eran otros los que portaban el estandarte no solo de la victoria sino también de la admiración del resto. El crujir de miles de orgullos, la desorientación ante algo desconocido hasta entonces y cierta envidia infantil del mayor cuando por primera vez el pequeño se lleva los elogios pusieron las circunstancias perfectas para un nuevo caldo de cultivo.

No se sabe bien hasta qué punto los motivos que expuso para su vuelta fueron sinceros, si nacían mas de un deseo desinteresado de amor al club o si escondían razones empresariales, lo único cierto es que desde entonces han cambiado muchas cosas, quizás menos de las que se le quieren atribuir pero su nueva presencia ha conseguido terminar de fracturar los mapas, crear dos bandos únicos y antagónicos que hace cada día mas complicado ver esto simplemente como un deporte.

Son muchas las sombras negras que sobrevuelan su gestión, casi todos sospechas indemostrables para alguien que parece intocable en su trono de marfil pero que han ido dibujando un perfil familiar para todo el mundo, aquel que parece mover todos los hilos que conectan grandes focos de poder político, judicial, económico y mediático. Es difícil imaginar todo lo que no puede hacerse con semejante fuerza y sin embargo hay algo, mas intangible y espontaneo, que puede modularse pero nunca controlarse.

Me refiero por supuesto a la plebe, la pesadilla de emperadores y caudillos. Sin su estomago lleno no se puede llegar muy lejos en los juegos de tronos así que se necesita mucho tacto e inteligencia para controlarla. Eso y el momento, saber cuándo actuar y hacerlo fulminantemente, que nunca se sepa cuando llegaste, que nadie se plantee que no deberías estar ahí tú y tus métodos, sean los que sean, y que todos te vean como el único candidato posible para esa misión. El resto es solo aplicar una serie de maniobras de control de masas ya viejas pero por siempre válidas.

Esto que ha sucedido pudo perfectamente pasar al final del mandato de Joan Gaspart, aquella afición estaba tan dispuesta a aceptar un salvador como muchas veces ha ocurrido ya en otros lugares. La diferencia radica en el grado de ceguera al que te ha conducido la desesperación y en una serie de factores en los que la suerte suele tener su medida, una de esas suertes que protegen el destino de los infelices de ser alcanzado por las ambiciones de ciertas personas poco recomendables. 

De una época de gran confusión y necesidad volvió el hombre que lo ha cambiado todo, el que lleno dos veces un enorme estadio por solo una presentación de jugadores, el que recuperó aquel orgullo herido pero desmesurándolo, el que ha radicalizado todo pero al que no le alcanzan ni los humos de este incendio que ha montado. Parece ajeno a ello y puede que hasta cierto punto sea verdad ahora, que ya el circo ruede sin más que algunas correcciones cada cierto tiempo. El resultado lo comentamos a diario entre nosotros desde hace mucho, de hecho fue lo que dio origen a nuestra existencia, la de contraponer unos ideales a la putrefacción que dejan tras de si los canes del poder. Por eso reitero la necesidad de retroceder a los inicios, de los cuales nunca aprendemos y a los que todos estamos condenados a repetir una y otra vez. Para que por lo menos nosotros no los olvidemos.

Una teoría, tal vez compartida por algunos aquí, curiosa por irónica, la de que quizás existamos por aquel hombre que lo ha cambiado todo, incluso un poco a cada uno de nosotros. Me recuerda enormemente a aquella frase mítica de William Shakespeare de su obra Julio Cesar, a la necesidad, al caos y a sus indescifrables caminos:

“Cry «Havoc!», and let slip the dogs of war”

 

Anz / Diario AM

¿Te gusta esta entrada?

37
Aportación Propia
Anz

More in Aportación Propia

portada

Ingeniería (poco) financiera – 04/12/2016

Ella4 diciembre, 2016
clasico-650x300

Nada puede salir mal – Crónica Diario AM 2/12/16

graunch2 diciembre, 2016
fly-running-_-oriol-batista-13

Flyrunning y correr como locos. Crónica DiarioAM 01/12/2016.

Rockdactor1 diciembre, 2016
Los Rosberg

F-1: Rosberg se corona – Cronica Diario AM 28/11/2016

churchill28 noviembre, 2016
portada

Barquitos y palabras – Crónica Diario AM 27/11/2016

Ella27 noviembre, 2016
1421355142930_lc_galleryimage_atletico_s_fernando_torre

Aquellos maravillosos años – Crónica Diario AM 18/11/16

graunch18 noviembre, 2016

Copyright © 2015 DiarioAM