Crónicas

Portada Diario Marca 08/09/2013 – Lo que vale y lo que cuesta

Portada Diario Marca 08/09/2013 – Lo que vale y lo que cuesta
Ella

 

Querid@s Antimarquistas,

Un día, hace muchos años, salía yo de mi colegio (estaba cursando lo que los antiguos llaman la EGB, y mucho ha llovido desde entonces). En la calle de mi colegio, una calle bastante grande, de subida, no paraban de pasar coches sonando la bocina, banderas, gritos, alegría… Yo, que por mi corta edad no podía (ni debía) estar al corriente de la actualidad del mundo, pregunté: “¿qué está pasando?”. Alguien me contestó: “Barcelona ha ganado los Juegos Olímpicos”. Y sí, Barcelona, mi amadísima ciudad de nacimiento (esto nunca lo había confesado, ser una barcelonesa increíblemente feliz de haber nacido en una ciudad tan fantástica), mi querida Barna iba a organizar los Juegos Olímpicos de 1992. A mi corta edad jamás hubiese podido imaginar lo que mis ojos iban a presenciar.

Como cualquier barcelonés que se precie (y ojo, que hoy hay que hacer una distinción muy clara  entre “barcelonés” y “barcelonista”, que esto no va de fútbol), pues como cualquier barcelonés cada vez que veo este video, con Joan Antoni Samaranch pronunciando “Barcelona” en catalán, con ese momento de pausa en el que se dio cuenta que iba a poder organizar unos JJOO en su ciudad, oigan, se me pone la piel de gallina, más de 20 años después. Los barceloneses que lean esto me entenderán.

Como cualquiera que haya vivido los años 80 en España, pude presenciar cómo el país entraba a formar parte de la CEE, la antigua Unión Europea, cómo mi ciudad se iba a limpiar, se iba a abrir al mar, Montjuïch pasaría de vertedero a ser un paraíso para los deportistas, la Pedrera iba a abandonar su color gris oscuro para recuperar el blanco original de Gaudí, el aeropuerto se iba a modernizar, la Sagrada Família se iba a terminar… Bueno, esto último es una broma entre barceloneses sin duda, porque para quien no lo sepa la Sagrada Família no se terminará nunca, ya si nos ponemos nos ponemos en serio y no la acabamos, que si no no tiene gracia.

Y todo cambió: Barcelona se puso guapa, los turistas llegaron, teníamos un sitio en el mapa mundial… Todo esto lo recuerdo con una emoción difícil de explicar, incluso para una charlatana como yo.

Y llegó el verano del 92, con esa inauguración, con el príncipe Felipe de abanderado (enchufadoooooooo), con el Tricicle, los castellers, las sardanas, Josep Carreras y Sarah Brightman cantando “Amigos para siempre”, els Comediants, la voz de Constantino Romero, esa voz… Y ese momento, ese momento absolutamente inolvidable… Este momento.

Barcelona gritaba al mundo: “HOLA, HOLA, HOLA”. Poco importaba si lo decía en catalán, en castellano o en swahili: Barcelona saludaba al mundo. Barcelona decía “aquí estamos, no sabíais que existíamos, pero nunca nos vais a olvidar, nunca más”. Antonio Rebollo encendió el pebetero de la mano de Epi y el resto es Historia.

Como toda historia, hay un final. Los Juegos Olímpicos, esos juegos que le cambiaron la cara a Barcelona y el corazón a sus habitantes, acabaron. Y desgraciadamente lo que pasó luego es una crisis económica que también hay que recordar, la de 1993. Yo seguía siendo muy jovencita, pero recuerdo el paro, las elecciones, las malas noticias, cómo la gente se agarraba al fútbol porque el resto de cosas no funcionaba… ¿Les suena la situación?

En este domingo de resaca postolímpica pienso en Tokio, y no puedo evitar estar contenta por ellos, porque sé lo que van a vivir. Y también pienso en los madrileños (insisto, madrileños y no madridistas, aquí no hay sitio para el fútbol), y entiendo su decepción y tristeza. Pero también les digo una cosa, y es que una servidora, unos años después, acabó en la facultad estudiando algo de economía (si preguntan a mis antiguos profesores les dirán que el tiempo no me cundió mucho, pero eso es otra historia). Y como economista que soy según un papel que tengo por ahí perdido, les digo: es mejor que Madrid no haya ganado. Como alguien que vivió la transformación urbana de una ciudad en sede olímpica, Madrid tiene que ocuparse de otros problemas.

Desde aquí condeno abiertamente a todos aquellos que hoy puedan burlarse de la ciudad de Madrid y de sus habitantes, los que se alegran estúpidamente de la decepción de una ciudad. Y también condeno otra cosa: el derroche que se hace con algo que no es prioritario para España (o no debería). El deporte nos da muchísimas alegrías desde hace muchos años, pero… ¿unos Juegos Olímpicos? Anoche un francés encantador me decía “pero si Madrid organiza los juegos ayudará a la situación económica”. Es la trampa: ¿cómo recuperas un dinero invertido si no tienes ese dinero para invertir? ¿Y seguro que no tienes otras prioridades de inversión antes?

Por eso digo hoy a los madrileños (no a los madridistas) que pasen hoy por esta página, y también a los que aman la ciudad de Madrid: es mejor así.

En cuanto al comité organizador, a los políticos de turno, a Marca, y a los descerebrados: basta ya de hacer el ridículo. La candidatura ha sido tumbada cuatro veces ya, no es que el profesor les tenga manía, es que ustedes no han estudiado lo suficiente, y punto. Si Tokio ha presentado un proyecto sólido, con garantías, financiado… En definitiva, si Tokio ha presentado un proyecto mejor, como antes hicieron Londres y Rio, pues habrá que decirlo. ¿Qué tal si dejamos de perder el tiempo y el dinero y nos dedicamos a cosas más útiles? Y por útiles quiero decir necesarias y urgentes, porque poder organizar unos Juegos Olímpicos es algo absolutamente maravilloso. Lo que pasa que ni Madrid ni ninguna ciudad de España debería dedicarse a ello ahora mismo. Seamos serios y dejemos el tema, que ya da pena.

Y hablando de pena… Miren, después de todo lo que les acabo de decir, la frase de Marca “El COI rechaza la austeridad y opta por el derroche inversor” me suena a “es culpa del árbitro”. Si el árbitro es malo y te anula goles o te pita fueras de juego, pues vas y marcas aún más goles, pero decir que el COI rechaza la austeridad… El COI no le debe nada a Madrid, el COI tiene derecho a votar y decide, y esta vez decidió que era Tokio: basta ya de ser cutres.

So cutres. Y va por Marca.

Y como hoy hay otras cutreces en la portada, sigamos nuestro camino. Sorprendida me hallo (del verbo hallar, por eso va con “ll” y no con “y”) de la “gran” foto a un jugador del Maligno, la moto GP de la liga, también llamado Jordi Alba. El becario anda suelto y hasta ha metido un artículo en portada sobre, atención, análisis futbolístico. Pero claro, la cabra tira al monte, y tenemos a un jugador blanco también, por aquello de que no hay que abusar, porque ya saben que hay que poner en portada el hecho de que a un jugador del Real Madrid le queden dos semanas de recuperación. Sobre todo si es un jugador titular, ¿no?

Ironías aparte, en baloncesto, o básquet, España gana sin esfuerzo a la República Checa, y de Alonso no digo nada, que meteré la pata, como siempre.

No voy a irme sin hablar de Humo Bale. Primero, a no ser que algún madridista de bien me diga que no le mola que le siga llamando así, seguiré nombrándole como Humo Bale. No tengo nada contra el chico, pero lo tengo todo contra Marca y sus mamarrachadas, y por eso, en honor a las mamarrachadas marquistas, seguiré llamándole Humo Bale, si ustedes me lo permiten.

Segundo, Humo ya ha llegado al Real Madrid. Aleluya, al menos las portadas a partir de ahora serán un poco menos ridículas, a no ser que empiecen a hacer reportajes en plan “Muslo de Oro”, “Flequillo de Titanio” o chorradas varias como con Cristiano. El caso es que, evidentemente, lo que se ha pagado por el chico es una completa barbaridad, y que no me venga el tonto de turno a decirme que el fichaje se amortiza en dos semanas con la venta de camisetas, que le saco el papel donde dice que soy economista. A mí no me la pegan, ¿vale?

Este fichaje me ha tenido reflexionando esta semana un concepto muy interesante en economía: el valor y el coste. Y de esto quería hablar yo en mi crónica dominguera hasta que anoche me di cuenta que había las votaciones de los Juegos Olímpicos… No se distraigan, que se lo voy a explicar para que me entiendan.

Una cosa es lo que algo cuesta: una camiseta oficial de un equipo de fútbol puede costar 80 €, por poner un ejemplo. Y si uno quiere esa camiseta en concreto pagará esos 80 €, que es lo que cuesta. Pero… ¿cuánto vale en realidad la camiseta? Vendrá alguno y me dirá “el precio de producción”, y entonces entramos en cuánto pagó la multinacional de turno a alguien en Bangladesh para hacer la camiseta, más el coste de transporte a Europa.

Sí y no. Porque ahora yo les digo: esa misma camiseta fue llevada por el capitán del Bayern de Múnich en la última final de Champions. Ah, ahí el valor de la camiseta no tiene nada que ver con el coste de producción en Bangladesh, ¿no creen?

Últimamente he estado reflexionando sobre ello, y Bale habrá costado 91 millones de € (o lo que los cavernarios de turno digan), pero la pregunta es: ¿cuánto vale Bale? Y disculpen el juego de palabras de tipo marquista, pero es que el apellido del muchacho no da mucha opción… El caso es que el valor de Bale es desconocido en estos momentos: ¿se lesionará? ¿se integrará en el juego de equipo o le costará un año? ¿se desconcentrará y no rendirá en el terreno? Todo esto son incógnitas, por eso comparto con ustedes esta profunda reflexión: Bale ha costado 91 millones de €, pero es muy pronto para saber si los vale. Y si me puedo permitir, yo creo que no los vale, porque esta cantidad de dinero gigantesca sólo la valen dos o tres jugadores en el mundo, y ninguno se llama Humo. Ni Bale.

En este domingo en que suenan los últimos compases de un verano absolutamente delicioso, como barcelonesa deseo enviar un abrazo muy fuerte a los madrileños, y les digo: es mejor así. Habrá otras oportunidades, pero de aquí a un tiempo, ahora no toca. Miren lo que tardó Steven Spielberg en ganar un Oscar, o España en pasar de cuartos… Si tiene que llegar llegará, pero cuando sea el momento adecuado.

Twitter: @EllaAntiMarca

PD: en una nota personal, anoche vi una… “película” llamada “Zardoz”. Si alguien la ha visto, por favor cuéntenme su opinión. El mito erótico de Sean Connery ha sido destruido para siempre para esta servidora…

 

 

 

 

 

Crónicas
Ella

Desvariando semanalmente desde París (Francia). Y "echar" va sin h. Todo empezó en octubre de 2009, justo antes de mudarme a vivir a París. El hermano pequeño de mi mejor amiga me dijo "tienes que visitar un blog muy divertido…". Y aquí estamos unos años después, de administradora y dominadora del mundo, contando cada domingo batallitas varias ("yo he venido aquí a hablar de mi libro", que decía aquél). Aviso para navegantes: mis posts se han de leer con el sentido del sarcasmo incorporado si se quiere disfrutar de la experiencia completa. Y el deporte femenino existe.

More in Crónicas

Martes con mucho frío – Crónica Diario AM 18/11/2018

Ella18 noviembre, 2018

Jornada 12 by Mikel – Crónica Diario AM 13/11/2018

ColaboradoresDAM13 noviembre, 2018

La taberna de Mou – Crónica DiarioAM 12/11/2018

eltpm2512 noviembre, 2018

Octavos de la Champions femenina by Darroa – Crónica DiarioAM 11/11/2018

ColaboradoresDAM11 noviembre, 2018

Radiopatio – Crónica Diario AM 08/11/2018

ColaboradoresDAM8 noviembre, 2018

Las notas: octubre 2018 – Crónica Diario AM 06/11/2018

churchill6 noviembre, 2018

Copyright © 2015 DiarioAM